En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, la médica cardióloga Lorena Brocal profundizó sobre un concepto crucial para la salud femenina: el “cuarto trimestre”. La especialista explicó por qué el embarazo funciona como una “prueba de esfuerzo” para el cuerpo y subrayó la necesidad de no descuidar la salud cardiovascular una vez que el bebé ha nacido, instando a tomar conciencia sobre los controles posteriores al parto.
La Dra. Brocal introdujo el término “cuarto trimestre” para referirse al periodo posterior al nacimiento del bebé, un tiempo que, aunque simbólicamente se enfoca en las primeras 12 semanas (lapso de mayor riesgo de mortalidad por complicaciones del embarazo), representa en realidad el resto de la vida de la mujer. “Intentamos que todos tomemos conciencia de que el riesgo que implica un embarazo, por la sobrecarga de trabajo que tiene la mamá, no culmina con el nacimiento del bebé”, afirmó.
Según la cardióloga, este “cuarto trimestre” es una etapa fundamental para la prevención de enfermedades cardiovasculares futuras. “Tenemos que saber que más o menos el 30% de los embarazos tienen un evento adverso, no es un número menor”, alertó Brocal. Estos eventos adversos – como hipertensión arterial gestacional, preeclampsia, eclampsia, diabetes gestacional, parto prematuro o nacimiento de niños con bajo peso – incrementan significativamente el riesgo de la mujer de padecer enfermedades cardiovasculares a largo plazo.
La importancia del control posparto
Brocal enfatizó la necesidad de un control cardiológico después del parto. Para las mujeres que no tuvieron complicaciones, la recomendación es realizar una consulta a las seis semanas posparto. “Más o menos ese es el tiempo (…) en el que todo nuestro sistema cardiovascular vuelve a la normalidad”, explicó, permitiendo evaluar si la recuperación fisiológica se completó adecuadamente.
Sin embargo, para aquellas que sí experimentaron eventos adversos, el control debe ser más temprano. “Sobre todo en las que han tenido diabetes gestacional e hipertensión, (hay que controlarlas) para poder medicarlas o tratarlas o saber si esa paciente va a quedar con una enfermedad a largo plazo o culmina solo con el embarazo”, detalló. En casos como la diabetes gestacional, es crucial repetir pruebas para determinar si la condición fue temporal o se ha vuelto crónica.
Lamentablemente, la Dra. Brocal observa una baja adherencia a estos controles posparto. “Lo veo en el consultorio que habitualmente no regresan porque obviamente uno está ocupado en su bebé (…) y las mujeres se olvidan de sí mismas después de eso”, comentó. Por ello, insistió en la importancia de agendar esta visita alrededor del mes y medio del bebé.
Prevención: Antes, durante y después
La especialista también resaltó la relevancia de la consulta cardiológica antes de planificar un embarazo. Este sería el momento ideal para “instaurar todas estas estrategias”: dejar de fumar, adoptar una alimentación saludable, iniciar actividad física y controlar el peso. “La posibilidad de tener complicaciones iniciando el embarazo con sobrepeso es mucho mayor”, advirtió.
No obstante, reconoció que esta consulta pre-concepcional es “muy poco frecuente” en la práctica actual. Generalmente, las pacientes de bajo o moderado riesgo solo acuden al cardiólogo hacia el final del embarazo (semana 36 aproximadamente) para una evaluación prequirúrgica ante una posible cesárea. Son principalmente las pacientes ya consideradas de alto riesgo (hipertensas, diabéticas, obesas) las que son derivadas por el obstetra de manera temprana.
Mensaje Final
“Lo importante es que el mensaje quede claro: la mujer no se tiene que olvidar de su salud cardiovascular después de que nace un hijo”, concluyó la Dra. Brocal, reiterando que los controles idealmente deben realizarse “antes, durante y después del embarazo”.

