En la columna habitual de kinesiología, Macota Espada destacó la importancia de la personalización en las terapias de kinesiología y la relevancia de la relación paciente-profesional. Además, cuestionó el uso indiscriminado de ciertas técnicas y aparatos en todas las sesiones de kinesiología, señalando que no todas las patologías requieren el mismo tratamiento.
“Quiero sacar un poco de la rutina de que el paciente llegue con indicación y que sea todo automatizado como si todos los individuos fuesen iguales, como si todas las lesiones fuesen y evolucionan de la misma manera”, expresó el kinesiólogo. Asimismo, puntualizó que la confianza y el diálogo con el paciente son esenciales para un tratamiento exitoso y personalizado.
Maco también subrayó que la comprensión de los pacientes sobre sus tratamientos es crucial. “Crear esta conciencia de que del lado de los profesionales siempre queremos lo mejor para la gente, para los pacientes y que el vínculo, el buen trato y la buena convivencia entre uno y otro puede hacer que haya interconsultas sin resentimiento de ninguno de los dos lados”, dijo.
El profesional de la kinesiología enfatizó que “no es poner un aparatito y que se haga magia”, sino que es importante entender que algunos aparatos pueden tener contraindicaciones para determinados pacientes y que otros no tienen relevancia en su uso para ciertas patologías.
En este sentido, el especialista instó a los pacientes a cuestionar y entender por qué se utiliza tal o cual elemento de fisioterapia o por qué se realiza tal ejercicio de rehabilitación. “Para que sea algo personalizado, para que sea algo que tenga una incidencia científica, que sea algo proyectado y programado para cada individuo y que no sea genérico, porque ahí pierde validez el estudio, pierde validez la patología del individuo, pierde validez para mí, pierde validez todo”, concluyó.
En palabras de Maco, la kinesiología debe ser vista como un diálogo entre el profesional y el paciente, en el que se busca el tratamiento más adecuado para cada individuo, en lugar de seguir recetas estándar. “No hay recetas ni es que todo siempre lo mismo”, concluyó.



