En el podcast de seguridad vial, Bruno Miño abordó el tema del estacionamiento medido explicando su historia, funcionamiento actual y beneficios, además de los desafíos que plantea en General Pico.
Un sistema para organizar la ciudad
“El estacionamiento medido no es nuevo, ni en General Pico ni en el mundo. Surgió como una solución para regular la oferta y la demanda de espacios de estacionamiento, especialmente en zonas céntricas donde la actividad comercial y administrativa es intensa”, explicó Miño. Este sistema permite evitar que vehículos permanezcan toda la mañana ocupando un lugar, algo común en el caso de empleados y dueños de negocios. “Esto dificultaba que otras personas, como vecinos de localidades cercanas, encontraran lugar para realizar trámites esenciales”, añadió.
El concepto, introducido en los años 90 a través de un estudio del Consejo Federal de Inversiones, comenzó en General Pico con las antiguas tarjetas de estacionamiento. Con el tiempo, evolucionó hacia un sistema digital basado en aplicaciones móviles.
Funcionamiento actual
Miño detalló cómo opera el sistema hoy en día: “El estacionamiento medido funciona de 8 a 13 por la mañana, y de 17 a 21 en la tarde durante los meses de verano. En invierno, el horario de la tarde es de 16 a 20. Ya no se venden tarjetas, ahora todo se maneja mediante una aplicación”.
El proceso es simple: los usuarios descargan la aplicación, compran crédito, ingresan la patente de su vehículo, y activan el estacionamiento al llegar. “Solo se paga por el tiempo exacto que se utiliza el espacio, lo cual es un beneficio para el bolsillo del vecino. Eso sí, es importante recordar desactivar la aplicación al retirarse, porque si no, sigue consumiendo crédito hasta que el sistema se apaga automáticamente a las 13 o 21 horas”, advirtió.
Desafíos y comentarios de los vecinos
Aunque el sistema tiene sus beneficios, algunos vecinos opinan que la tarifa actual es demasiado baja, lo que incentiva a estacionar por largos períodos y dificulta encontrar espacio. “Un oyente mencionó que el estacionamiento es muy barato en Pico, lo que podría estar generando falta de lugares disponibles”, comentó Miño. Aunque no confirmó posibles aumentos en las tarifas, reconoció que este tipo de sugerencias suelen surgir en las conversaciones sobre el tema.
Por otro lado, mencionó proyectos de ampliación del sistema hacia nuevas áreas como las calles 16 y 26, lo cual podría aliviar la saturación en las zonas más céntricas.
Un avance tecnológico con impacto positivo
Miño destacó que la tecnología ha optimizado este sistema, brindando mayor comodidad a los usuarios. “El cambio de las tarjetas al sistema digital ha permitido un uso más eficiente del tiempo y los recursos. Hoy, el vecino no pierde el dinero de una tarjeta si se va antes de que termine el tiempo de estacionamiento”, explicó. Además, quienes no están familiarizados con la tecnología pueden acudir a la oficina de estacionamiento medido ubicada en la avenida 17, donde personal especializado asiste a los usuarios.


