Macota Espada brindó su habitual columna de kinesiología y nos contó sobre un síndrome que afecta a un porcentaje bajo de la población, pero que genera mucho dolor. Escuchá el podcast.
Este síndrome no tiene mucha incidencia poblacional, entre 4 y 5% de la población la puede padecer. Se trata de una alteración que descubrió un médico en el año 1917, en el cual nuestra estructura ósea, a nivel de la quinta vertebra lumbar, hace un crecimiento desmedido de la apófisis transversa, que son como paneles laterales y se fusiona con el sacro y con el ilíaco, que es un hueso que tenemos en el piso pélvico.
Explicado en otras palabras: la columna es como una fila de ladrillitos y cada uno debe estar libre para tener una cierta movilidad; en este caso, uno de esos ladrillitos, que está en la base haciendo soporte de toda la estructura hacia arriba, hace una fijación con el que lo sostiene en el piso y le resta movilidad a ese segmento de la columna.
Esta patología se manifiesta con dolores entre los 30 y 40 años, con dolores periódicos de lumbalgia inespecífico y a la vez, como es una fijación, se puede vislumbrar alguna pequeña escoliosis, dolor de un solo lado del cuerpo.
Ante dolores, hay que realizar técnicas de estiramiento, que ayudan a suplir la adherencia, pero es muy importante tener el diagnóstico específico, porque si bien desde el aspecto quirúrgico no se puede hacer nada, hay que compensar y estimular cierta flexibilidad muscular.
Para consultas y turnos con Macota Espada, en Salubritas que está ubicado en calle 18 entre 21 y 23.

