Pico en los 80: las frases que mataban mil

10 marzo, 2024 a las 10:00

Cada generación tiene su manera de comunicarse. Tanto de manera verbal como gestual. Frases que quedan grabadas como marca de una época. Y los ochenta tuvieron las suyas. Al interior llegaban expresiones desde otros lugares, principalmente Buenos Aires con modernismos sacados muchas veces de la televisión o la radio, que se mezclaban con modismos y términos muy localistas, parte de una herencia tradicional y de raíces camperas. Hoy vamos a recordar algunas frases que usamos de jóvenes y que nacieron en esa década. Dejamos de lado, por supuesto, las ofensivas, que también había muchas. El lector seguramente podrá agregar muchas más.
Planche toda la noche: cuando no te sacaban a bailar.

Chapar: Besar, especialmente después de una larga noche de chamuyo.
Qué hace tri tri: saludo popularizado por Minguito Tinguitella.
Tarambana: persona torpe, que se equivoca siempre.
Moquero: el que vive metiendo la pata.
Hacer un moco: mandarse alguna mal.
Meter la pata: equivocarse.
Macanudo: persona simpática, agradable, o “con onda”.
Gil de goma: persona poco inteligente.
Te pego un toque: te llamo por teléfono.
Mamerto: tipo pavo.
Tu ruta es mi ruta: piropo realizado a una mujer en donde se le indicaba que los destinos de ambas eran mismos. Casi siempre era en tono de broma. Nacido de un programa de Juan Carlos Calabró.
Pinchar el globo: cuando en una salida o cita una persona no encajaba donde había una pareja. También se usaba cuando algo no salía como uno quería.
Tirame las agujas: decime la hora
Pillado: persona consentida de su belleza, siempre en pose para lucirse mejor.
Nos vamos de rotation: expresión para indicar un itinerario de aventuras, especialmente el sábado por la noche. También nacida de Juan Carlos Calabró.
Mata mil: expresión usada para indicar un juicio favorable sobre una persona o cosa.
Cheto: persona vestida a la última moda.
Pelotazo en contra: persona que no encaja en la realidad del momento. Sujeto siempre a contramano. Y dale con Calabró.
Vaquero nevado: pantalón de jean azul con pintitas blancas.
Mamotreto: persona o cosa grandota, tosca o inservible.
Bodrio: fiesta mala o de poca onda. También podía ser una película, o una persona.
Batifondo: lío, ruido.
Es un quemo: que da vergüenza hacerlo o usarlo.
Cuiqui: miedo.
Copado: bueno, para darle pa’ delante.
Champions: vocablo con que se designaba a las zapatillas.
Banana: persona que se la cree, sinónimo de piola o canchero.
Chinchudo: enojado, generalmente por un capricho no cumplido.
Colimba: soldado del servicio militar obligatorio. El nombre procede de corre, limpia y barre.
Meter el perro: engañar o mentir.
Colorete: rubor en las mejillas o cachetes.
Afilar: noviar.
Apretar: el momento de los besos.
Bofe: señorita floja o fea.
No te banco: expresión destinada a definir a alguien que no es de nuestro agrado.
Quemado: usado o fuera de moda.
Copado: divertido, lindo.
Hacerse la rata: actividad consistente en no asistir al colegio y en su lugar ir a divertirse a otra parte.
Atracar: besar a una chica.
Groncho, grasa: lo contrario a cheto.
De diez más IVA: expresión equivalente a qué bien.
De acá: frase popularizada por el Negro Olmedo para dejar en claro una negativa. Ej: de acá que te lo voy a prestar.
Pipí cucú: expresión para definir algo muy lindo o muy bien hecho. Frase atribuida a Monzón por quién la hizo famosa, el Negro Olmedo.
Metejón: enamoramiento intenso, por lo general súbito para aparecer e irse.
Combinado: lujoso mueble que contenía el tocadisco y las radios AM, onda corta y onda larga.
Firmar: ir a la casa de la novia, los días hábiles de lunes a viernes.
Timbos: zapatos.
Fumá: expresión que busca tranquilizar al otro indicando que está todo bien.
Que pálida: equivalente a qué pena. También usado como qué malo.
Jai manso: españolizado de ‘hey man’. Saludo.
Regalado: plantado, solo, sin pareja.
Haciendo roncha: haciendo facha, luciéndose.
Pasado de rosca: zarpado.
Night Club, boite, wisquería, confitería, boliche: lugar bailable, para mayores de 21 años. Término que fue actualizándose desde los sesenta a medida que se hacían cada vez más grandes y modernos.
Conchetos: especie de cheto.
Arreglarse: declararse, ponerse de novio.
Tirar unos pasos: bailar.
Revoque: maquillaje, especialmente mucho.
Churro: sujeto buen mozo, atractivo.
Cara de vaca mirando al tren: asombrado, sorprendido o cara de pavo, nomás.
Levante: paseo, generalmente buscando una conquista ocasional. También cuando alguien tenía éxito con las mujeres.
Me extraña araña: expresión equivalente a más vale.
Quemar llanta: salir rajando.
Reservado: lugar oscuro del boliche, con sillones, donde los afortunados iban a chapar.
Patrona: novia o esposa.
Copetín: tragos de boliches. O de bar.
Cambiarle el agua a las aceitunas: significa “ir al baño” para los chicos.
Pulenta: buenísimo.
Arrastrar el ala: hacerse el novio. Tratar de conquistar a alguien.
Fito, Fitito, Bolita: palabra para designar al Fiat 600.
Bicho feo: mina fulera, hombre poco atractivo.
Pichicateado, tocado, preparado: auto tuneado.
Darle al ojo: dormir.
Le llenaron la cocina de humo: equivalente a “la dejaron embarazada”.
Careta: agrandado y ostentoso.
A la fresca: expresión de asombro o sorpresa.
Traga: persona estudiosa, amante de los libros.
Meterete: entrometido.
Fangote: mucho dinero.
Ah, la pipeta: expresión de asombro.
Hacerse el bocho: pensar mucho en una cosa. Casi siempre mala.
Chau pinela: a otra cosa mariposa.
Estas de la nuca: loco perdido.
Amarrete, pijotero: persona que escatima recursos, no comparte con sus amigos.
Gilastro: persona atontada.
Camorrero: peleador, liero.
Filito: novia reciente.
Marcar tarjeta: visitar a la novia.
Forro: soberbio, sobrador.
Bagarto: vhico o chica muy bagayo.

(NGA)

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