Político

Lucha incesante: Juana Vila Rosas y la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios en La Pampa

13 octubre, 2023 a las 16:00
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El camino por los derechos de los pueblos originarios es inexorable y se encuentra cimentado en las raíces profundas de sus ancestros”, dijo Vila Rosas en un diálogo enriquecedor. La Lonco de la Comunidad Mapuche Ranquel de Toay, habla con la certeza y la firmeza que caracteriza a quienes han tomado como misión vital el preservar y reivindicar la cultura e historia de los pueblos originarios.

“No me siento despreciada, pero tampoco permito que me desprecien o que me ignoren, precisamente por eso, porque si me ignoran a mí, me ignoran la descendencia mi abuela, mi abuelo”, compartía Vila Rosas, evocando no solo un compromiso personal, sino una responsabilidad generacional. La historia de su madre, hija de Mariano Rosa, y su abuela Felisa Peané, es una carga ancestral que no pesa, sino que impulsa.

El Lonco asegura que, para él, esta lucha “no es ningún sufrimiento, ninguna cosa que se le parezca, porque yo lo siento en el alma”. Esta afirmación va más allá del compromiso personal, es un llamado a la memoria y la reivindicación de las historias, de los ancestros y las tradiciones que forman la columna vertebral de su comunidad y su identidad.

*”Es un sentimiento profundo, no es una obligación, nunca me lo hicieron sentir como obligación, pero sí es obligación moral y sentimental con respecto y el respeto que se le tiene a nuestros padres, a nuestros ancestros”*, expresaba Vila Rosas, resaltando que la lucha es más que un deber, es una continuación de la vida misma y del camino trazado por quienes vinieron antes.

Los derechos de los pueblos originarios, según Juan, son “vilipendiados de una manera, como se llama, burda” y enfatiza que este combate que enfrentan no cesará “hasta que los derechos de los pueblos originarios no estén en vigencia, totalmente en vigencia”. Una lucha que, aclara, no se negocia. “No, no, esos derechos no se negocian nunca, la vida misma, ¿no? Es negociar nuestra propia vida y eso no puede ser.”

El contexto provincial también juega un rol fundamental en esta cruzada. Recientemente, en La Pampa, se están observando algunos cambios positivos. “Hace muy pocos días, el mes pasado, le entregaron el territorio a Guillermina, nieta o hija de Calfucurá, en la parte de Hacha, nosotros estuvimos presentes, la Cámara de Diputados votó todo a favor”, compartió Juan, mostrando un haz de luz en un camino que muchas veces se encuentra obstaculizado por la burocracia y el desinterés político.

A pesar de los avances, el camino por delante continúa siendo desafiante y esencial. Juan y su comunidad se mantienen firmes, buscando que les otorguen la personería jurídica con expresión comunitaria. Pero lo que resalta de su lucha, es el reconocimiento y el respeto que están despertando y fomentando sobre la causa de los pueblos originarios.

Juana Vila Rosas, con su pasión y determinación, no solo está llevando adelante la bandera de su comunidad sino también inculcando en las nuevas generaciones el profundo respeto por la historia, la tierra y la cultura, elementos que constituyen la esencia vital de los pueblos originarios.