El piquense volvió a ver la línea de llegada. Tras una etapa durísima en pleno desierto, logró el objetivo de cumplir el recorrido de la cuarta etapa.
Contó que fue una etapa muy dura “ya que a 15 km de la largada se me rompió la pata de cambio de la bicicleta y sólo pude usar dos de los once piñones, pero igual fue buena la carrera que hice”.
Señaló que la etapa fue de 90 km y que los primeros 45 km fueron de montaña “y luego todo desierto hasta la llegada. Se corrió con una temperatura que oscilaba entre los 30° y 40°”.
En relación a la etapa de mañana – jueves-, “será de 90 km todo desierto con sólo tres referencias. Estimo que será entre 6 y 7 horas de bicicleta”.


