El fiscal general de la Primera Circunscripción Judicial de La Pampa, Máximo Paulucci, confirmó que este miércoles 4 de noviembre de 2026 al mediodía se formaliza la imputación contra el policía que aparece en el video viralizado agrediendo a una joven y a su hermano frente a la catedral de Santa Rosa. El episodio ocurrió el domingo 1 de noviembre por la mañana y fue denunciado al día siguiente. Hay lesiones constatadas por el médico forense en ambas víctimas.
Del video viralizado a la denuncia formal
En diálogo con InfoPico Radio, Paulucci detalló la cronología del caso. La secuencia se inició en pleno centro de la capital provincial y quedó registrada en imágenes que recorrieron redes sociales y medios de comunicación. La denuncia de la joven llegó al Ministerio Público Fiscal el lunes 2 de noviembre al mediodía, junto con el material fílmico, incluso antes de que se viralizara.
A partir de ahí se desplegó una batería de medidas probatorias:
- Pedido de cámaras de seguridad públicas y privadas, entre ellas las del SECOM.
- Testimonios de personas presentes en el lugar.
- Requerimiento de documentación e información a la Jefatura de Unidad Regional para establecer qué efectivos intervinieron.
- Declaraciones de la joven, de su hermano y de otra persona que también habría resultado lesionada.
«No lo teníamos identificado en ese momento, ahora sí», señaló el fiscal general respecto del eventual agresor, un efectivo masculino motorista que se observa con casco en las imágenes.
Qué conducta se le reprocha al efectivo
Paulucci fue preciso al delimitar el reproche penal. La imputación recae sobre el empujón, las patadas —más de una— a la joven cuando ya estaba en el suelo y reducida por personal policial femenino, y los golpes posteriores en el rostro de su hermano, que se encontraba parado y esposado con las manos hacia atrás.
«Es un ejercicio de la fuerza ilegítimo. No está autorizada la policía en esa secuencia, aun cuando tenga un genuino fundamento para detener a las personas. Cuando ya están detenidas y reducidas, no es un uso de la fuerza que esté legalmente autorizado»
El fiscal aclaró que no se cuestiona la legalidad de la presencia policial ni de las detenciones, sino el exceso posterior. «Esto es por exceso de ese permiso y por eso consideramos que es delictivo en términos de lesiones», explicó, y sumó la figura de los actos vejatorios, sancionados por el Código Penal.
Un solo imputado y el resto del personal como testigos
Por el momento hay un único imputado. El resto de los efectivos que aparecen en la filmación serán convocados en calidad de testigos, con la obligación legal de decir verdad que eso implica.
Paralelamente, continúa bajo análisis lo que habría ocurrido durante el traslado y la permanencia en la seccional. La denunciante manifestó cuestiones vinculadas a su requisa y a una revisación médica. «Nosotros estamos corroborando eso, si fue así o no, o si pudo haber sido de otra manera», indicó el funcionario judicial, que remarcó que esa parte del relato no tiene todavía el mismo nivel de corroboración que la registrada en video.
El origen del conflicto y el informe policial bajo la lupa
Según la investigación, antes de las imágenes que se difundieron hubo un altercado físico: el hermano de la joven estaba peleando con otra persona, situación confirmada por testigos y por las cámaras del SECOM. Eso motivó la intervención policial, que la Fiscalía considera legítima en su origen.
La joven, además, reconoció haberse ofuscado por la presión que el efectivo ejercía sobre la cabeza de su hermano durante la detención. Sobre ese punto, se conformó un sumario por eventual resistencia a la autoridad. El propio policía imputado volcó en un informe su versión de lo sucedido, documento que ahora será contrastado con las imágenes.
«Ese informe donde dio cuenta de qué habría ocurrido, nosotros lo vamos a cotejar con el dato de la realidad viendo el video, a ver si eso coincide o no»
«No lo veo como una falla de la institución»
Consultado por la sucesión de hechos que involucran a efectivos de la fuerza —entre ellos los siete policías formalizados que pasaron a situación pasiva y el robo de un gato hidráulico en una gomería de General Pico por parte de dos uniformados—, Paulucci pidió prudencia a la hora de sacar conclusiones generales.
«Obviamente que esto repercute negativamente, es un hecho de trascendencia social negativamente valorado y que lastima a la institución», admitió. Pero sostuvo su confianza en la fuerza provincial: «Sigo confiando en que la Policía de La Pampa es una policía de excelencia, lo digo como institución y en general».
El fiscal general cerró con una reflexión sobre el rol de los servidores públicos y el impacto que estos casos tienen más allá del expediente.
«Que un funcionario público haga las cosas bien no es noticia, porque es el cumplimiento del deber. Estas cosas negativas obviamente trascienden y tienen que trascender. No estoy en contra de eso»
