El Gobierno nacional anunció un conjunto de cuatro medidas destinadas a aliviar la presión financiera sobre las pequeñas y medianas empresas y el sector productivo en general. La iniciativa incluye modificaciones sustanciales en el régimen de embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), una ampliación en los planes de facilidades de pago, mecanismos para la compensación de créditos fiscales y una línea especial de financiamiento bancario para la industria automotriz.
El paquete de medidas fue expuesto por el ministro de Economía, Luis Caputo, al brindar su discurso en el evento anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), llevado a cabo este martes en el predio Golden Center de la Ciudad de Buenos Aires. Según detalló el funcionario, estas herramientas buscan recomponer la liquidez de las firmas en un contexto macroeconómico dominado por tasas de interés elevadas y plazos de crédito acotados.
Alivio fiscal y suspensión de embargos
Entre los anuncios centrales, se determinó la suspensión de los embargos de ARCA para las pymes hasta mayo de 2027. El propósito de este congelamiento es otorgar un margen operativo indispensable para que las empresas puedan reordenar sus cuentas y atenuar las restricciones de caja en el corto plazo.
A la par, se resolvió la ampliación del plan de pagos en 18 cuotas para obligaciones adeudadas con ARCA. Con esta modificación, el esquema pasará a incorporar deudas vencidas hasta el 31 de octubre, extendiendo el límite previo que contemplaba únicamente compromisos finalizados al 30 de junio.
“Vamos a extender el plan de pago para las deudas hasta el 31 de octubre y les vamos a dar también 18 meses de plazo para que tengan también más holgura financiera, porque obviamente entendemos que el costo financiero para las pymes es un problemón y no es necesariamente algo que se va a solucionar en un mes o dos”, aseveró Caputo ante los empresarios industriales. En esa línea, remarcó que las medidas representan el máximo margen de maniobra del equipo económico dentro de la actual disciplina fiscal, evaluándolas como un “enorme beneficio”.
Compensación de saldos a favor y cuenta corriente aduanera
La tercera medida comunicada habilita a las pymes a utilizar el 100 % de sus saldos a favor —generados tanto por IVA de exportación como por reintegros— para cancelar obligaciones y deudas aduaneras. En cuanto a las grandes empresas, se dispondrá de un esquema progresivo donde podrán computar inicialmente una porción de dichos saldos, con un porcentaje que crecerá de forma paulatina hasta normalizar la devolución de los reintegros.
Respecto de este punto, el titular del Palacio de Hacienda fue categórico: “Yo soy un fanático de esta medida porque realmente creo que joroba mucho a las empresas, que es la famosa devolución de los reintegros. Joroba muchísimo, tanto a las pymes como a las grandes. Es un monto enorme que el Gobierno siempre tardó mucho en devolver, seis o nueve meses, ni hablar cuando la inflación era más alta y el costo de eso para las empresas era fenomenal”.
Asimismo, Caputo anticipó la intención oficial de articular una cuenta corriente única aduanera entre el sector privado y el organismo recaudador. “Es un gran paso hacia la implementación de lo que queremos hacer, que es que haya una especie de cuenta corriente única aduanera entre las empresas y ARCA, porque la realidad es que es ridículo que ARCA les esté debiendo plata al mismo tiempo que les cobra por los mismos servicios”, puntualizó.
Financiamiento automotriz y crédito comercial
Por último, el ministro comunicó el lanzamiento de una línea crediticia a través del Banco Nación Argentina (BNA) dirigida específicamente a la industria automotriz. Este instrumento dispondrá de plazos de tres, cuatro y cinco años con una tasa fija que se ubicará en un rango estimado de entre el 20 % y el 25 %, una propuesta que se viene articulando “codo a codo” con las terminales del sector.
Al evaluar la situación crediticia general, Caputo indicó que las restricciones para profundizar el crédito no dependen exclusivamente de la cantidad de pesos en circulación, sino de la incertidumbre reinante y del descalce estructural que existe entre los depósitos a corto plazo y la demanda de préstamos a mayor plazo. Por ello, ratificó que la meta gubernamental es afianzar la previsibilidad dentro del sistema financiero.
Finalmente, reconoció las dificultades de financiamiento para capital de trabajo que sufren los proveedores más pequeños y destacó la alternativa del descuento de facturas conformadas de grandes empresas, un mecanismo que abre la puerta a que las pymes obtengan tasas más competitivas que las tradicionales del sistema bancario, dentro de una estrategia integral para recortar costos impositivos, regulatorios y financieros al sector productivo.
