La Justicia avanza sobre las picadas y las maniobras peligrosas con motocicletas en General Pico. El fiscal Marcos Sosa confirmó que el pasado 14 de octubre se concretaron cinco allanamientos, cuatro de ellos con resultado positivo, y que fueron secuestradas cuatro motos de entre 150 y 250 centímetros cúbicos. Los conductores todavía no prestaron declaración.
Un trabajo de campo con filmaciones y fotografías
Según explicó el fiscal, los procedimientos fueron el resultado de una investigación encabezada por personal de la Brigada de Investigaciones en conjunto con efectivos del comando. El trabajo incluyó recolección de material probatorio en la vía pública.
«Realizaron un trabajo de campo del cual se recolectó filmaciones, fotografías y todo material probatorio con respecto a hechos que se vienen registrando en nuestra ciudad vinculados con la circulación de motocicletas y la presunta realización de maniobras peligrosas»
Entre las conductas bajo investigación, Sosa enumeró:
- Wheelies o circulación en una sola rueda.
- Picadas en la vía pública.
- Competencias de velocidad no autorizadas.
El fiscal aclaró que no se trata de un único punto de la ciudad, sino de varios hechos separados registrados en distintos sectores de General Pico. Por el momento evitó precisar las ubicaciones exactas, ya que la causa se encuentra en pleno trámite.
Las declaraciones, a la espera de un informe técnico
Sosa señaló que todavía no se tomó declaración en calidad de imputados a los conductores identificados. El paso siguiente depende de un informe pendiente sobre las motocicletas secuestradas.
«Estamos esperando el informe que me tiene que presentar a la investigación la brigada. Cuando tengamos toda la documental, ahí vamos a proceder a realizar las citaciones»
Consultado sobre si habrá nuevos operativos en los próximos días, el fiscal fue categórico: por ahora no hay otros procedimientos previstos.
La diferencia entre una falta municipal y un delito
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la explicación jurídica sobre cuándo estas maniobras dejan de ser una contravención de tránsito para convertirse en materia penal.
«No basta con que exista una infracción de tránsito o un exceso de velocidad, porque eso ya sería materia de falta municipal. Debe acreditarse una situación de peligro y la participación de una prueba de velocidad o destreza no autorizada»
El fiscal remarcó que se trata de conductas que generan riesgo tanto para quienes manejan los vehículos como para terceros que circulan por la vía pública.
El rol de los vecinos y los llamados al CECOM
La causa se originó a partir de reclamos de vecinos que, en reiteradas oportunidades, se comunicaron con el CECOM para alertar sobre las maniobras peligrosas. Esos llamados derivaron en el trabajo de campo que permitió individualizar a los conductores y llegar a los allanamientos.
La investigación continúa y, en los próximos días, se definirán las citaciones correspondientes.
