Un trágico accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de la ciudad española de Toledo conmovió a la comunidad internacional y golpeó de lleno a nuestro país. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación confirmó este miércoles que una joven ciudadana argentina falleció a raíz del impacto, mientras que otro compatriota se encuentra desaparecido y varios connacionales resultaron con heridas de diversa consideración.
La víctima fatal fue identificada como Ana Martina Conte Grand, una podóloga de 32 años oriunda de la provincia de San Juan. La mujer se desplazaba a bordo de la formación junto a su hermano, Zacarías Conte Grand, quien milagrosamente logró sobrevivir a la violenta colisión protagonizada por un tren de Alta Velocidad Española (AVE) y otra unidad perteneciente a la empresa Iryo.
Búsqueda desesperada y denuncia policial
Por otra parte, la incertidumbre reina en torno al paradero de Agustín Randazzo, de 51 años, de quien no se tienen noticias desde el momento del siniestro. Frente a este dramático panorama, su pareja difundió un pedido de ayuda a través de las redes sociales para intentar dar con alguna información sobre su paradero, al tiempo que su hermano, Rafael Randazzo, radicó formalmente la denuncia por desaparición tras recorrer distintas comisarías de la ciudad de Madrid.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería argentina brindó precisiones sobre el cuadro de situación: “De acuerdo con la información disponible hasta el momento, se confirmó el fallecimiento de un ciudadano argentino en el accidente ferroviario ocurrido en España. Asimismo, otro ciudadano argentino continúa con paradero desconocido y otros connacionales resultaron heridos”.
Desde la cartera diplomática añadieron que tanto la sede central en Madrid como los consulados argentinos distribuidos en el territorio español “mantienen contacto permanente con los familiares de los afectados y continúan brindando la asistencia consular necesaria, con la debida reserva y confidencialidad”.
Dimensiones de la catástrofe y luto nacional
El siniestro se produjo cuando ambas formaciones circulaban a alta velocidad transportando a más de 500 pasajeros en total. El balance provisorio de las autoridades locales da cuenta de al menos 68 personas fallecidas, 58 heridos y 15 pacientes internados en estado crítico.
El hecho reavivó la alarma sobre la seguridad en las vías ibéricas, tratándose del segundo accidente de trenes de alta velocidad registrado en un lapso de apenas diez meses. El antecedente inmediato tuvo lugar el pasado 18 de enero en Adamuz, provincia de Córdoba, donde colisionaron una formación de Iryo (6189) y otra de Alvia (2384), dejando un saldo de 46 personas muertas y 292 heridas.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó tres días de duelo nacional en todo el territorio y garantizó que se llevará adelante una investigación profunda y exhaustiva para esclarecer las causas que provocaron el letal choque.
