El Gobierno de La Pampa, junto a intendentes del oeste provincial y organizaciones ambientalistas, conformó de urgencia una mesa de trabajo ante la inminente crecida del río Atuel provocada por sueltas intempestivas de agua ejecutadas por Mendoza en el dique Valle Grande. Las erogaciones unilaterales e inconsultas superaron los 15 metros cúbicos por segundo en la estación de Carmensa, obligando a reconfigurar las actividades programadas por el “Día de la reafirmación de los derechos pampeanos sobre la cuenca del río Atuel” y activando un plan de contingencia para resguardar a puesteros y poblaciones ribereñas.
Ante este escenario crítico, la Provincia formalizó la puesta en funcionamiento de la Unidad de Gestión de Contingencias Hidrometeorológicas en Algarrobo del Águila. La decisión fue adoptada durante un encuentro encabezado por el intendente anfitrión, Oscar Gatica; el ministro de Gobierno y Asuntos Municipales, Pascual Fernández; el secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi; la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Vanina Basso; el subsecretario de Planificación de Políticas Hídricas, Pablo D’Atri; y los jefes comunales María Cabral (Santa Isabel), María Coria (Limay Mahuida) y Marcelo Borgna (La Humada), junto a concejales, personal de Vialidad Provincial, Bomberos Voluntarios y referentes educativos locales.
“Es inadmisible e irresponsable que Mendoza persista en esta actitud de incumplir cualquier manual de buenas prácticas y ahora, de manera unilateral e inconsulta, abra las compuertas y de golpe entrega quince metros cúbicos y luego los cierra a un poco más de un metro cúbico”, advirtió Oscar Gatica. “Cuando el Atuel trae poca agua nos cortan el río y cuando no pueden contener el caudal por lluvias y deshielo entonces abren las compuertas. Esto sin avisar ni informar mínimamente, algo que una cuenca interprovincial exige”.
Riesgo de crecidas y falta de información
El panorama aguas abajo se presenta sumamente complejo debido a la conjunción de los altos niveles de almacenamiento en Valle Grande, el inicio de los deshielos, las lluvias prolongadas en territorio cuyano y la incidencia del fenómeno climático de “El Niño”. Los funcionarios pampeanos alertaron que se aguarda una nueva apertura de compuertas en los próximos días sin que medie notificación oficial alguna desde la administración mendocina.
“Nuestra mayor preocupación es que el gobierno mendocino no es consciente del daño que puede ocasionar tomando decisiones unilaterales y no consensuadas, dado que ni siquiera nos informa en tiempo y forma de las sueltas de agua en Valle Grande para así nosotros poder disponer de medidas de contingencias resguardando poblaciones y ganados”, remarcó José Gobbi a la Agencia Provincial de Noticias.
Para mitigar los efectos del avance del agua, las distintas áreas técnicas definieron un esquema operativo centrado en la limpieza del cauce, la consolidación de defensas en los puestos linderos al río y el mantenimiento de los caminos vecinales, medidas que La Pampa ya había planteado en el seno de la Comisión Interjurisdiccional del Atuel Inferior (CIAI).
Reclamo formal y exigencia de un protocolo
“Mendoza no cumple con el fallo de la Corte Suprema y sigue haciendo un manejo inconsulto y unilateral de los caudales del río Atuel. Las sueltas intempestivas y no informadas tienen el potencial de afectar la infraestructura y la vida de puesteros y de habitantes que viven a la vera del cauce y en la zona de los bañados del Atuel”, enfatizó el ministro Pascual Fernández.
En la misma línea, Vanina Basso cuestionó la postura de la vecina provincia: “A los problemas ambientales que ocasionó el corte de las aguas del río Atuel se agrava por el cambio climático y el fenómeno de El Niño. Pero lo que resulta incomprensible es que una simple decisión de informar sobre la suelta de caudales del dique por parte de Mendoza, una medida que puede prevenir desastres río abajo, que estemos reclamando algo tan obvio y elemental”.
Como resultado de la reunión, el Gobierno de La Pampa elevará una queja formal contra Mendoza responsabilizándola por las consecuencias negativas de estas maniobras. Asimismo, demandará la implementación urgente de un protocolo de comunicación vinculante que especifique los calendarios de sueltas y los caudales previstos, exigiendo un manejo compartido y transparente de la cuenca interjurisdiccional similar al que rige en el COIRCO para el río Colorado.



