En el marco del Mes Provincial de la Salud Mental, el Servicio Infanto-Juvenil del Complejo Hospitalario Favaloro-Molas llevó adelante una jornada integral de visibilización y recreación orientada a promover el bienestar y los derechos de niñas, niños y adolescentes. La iniciativa transformó los espacios del centro asistencial en un escenario lúdico y comunitario que contó con la participación de pacientes, familias y equipos profesionales, culminando con la presentación artística de la Banda Sinfónica Provincial y el Coro de las Infancias.
La actividad, impulsada a través del Ministerio de Salud y la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones del Gobierno provincial, se desarrolló durante la mañana y la tarde con el objetivo de reflexionar sobre la construcción comunitaria de la salud. El encuentro contó con el acompañamiento del subsecretario de Salud Mental, Martín Malgá; el director del Complejo Hospitalario, Jorge Jorga; y el director general de Salud Mental, Lautaro García, quienes compartieron las diferentes propuestas con los equipos de trabajo y las familias presentes.
El juego como pilar del bienestar subjetivo
Al referirse al propósito de la actividad y al funcionamiento del área, el jefe del Servicio Infanto-Juvenil, Sergio Eberhardt, destacó el valor de generar instancias de vinculación por fuera de la atención tradicional: “El Servicio tiene 35 años desde su creación, desde el año 2022 venimos organizando actividades en torno al Día de la Salud Mental -conmemorado el pasado 10 de octubre-, con el objetivo de proponer un espacio diferente a la dinámica habitual de consultorios externos y turnos programados. Particularmente este año decidimos recuperar la centralidad del juego y su impacto fundamental en la constitución subjetiva de niñas, niños y adolescentes, sabiendo que muchos de nuestros usuarios no cuentan en sus entornos cotidianos con espacios de recreación. Por eso, organizamos una jornada lúdica con kermés, carreras de embolsados, talleres de dibujo y pintura, un almuerzo compartido y un cierre muy especial junto a la Banda Sinfónica Provincial y el Coro de las Infancias, garantizando también el derecho al acceso a nuestra cultura local”.
Respecto al alcance asistencial que brinda el sector de manera cotidiana, Eberhardt detalló que la cobertura abarca desde el nacimiento hasta la mayoría de edad: “Nuestro servicio asiste a niños, niñas y adolescentes desde su nacimiento hasta los 18 años inclusive. Brindamos atención por consultorios externos en las especialidades de musicoterapia, psiquiatría infanto-juvenil, psicología y servicio social, respondiendo a demandas que ingresan desde las familias y diversas instituciones de la comunidad. Asimismo, acompañamos la internación en salud mental de niños, niñas y adolescentes en los servicios de Pediatría y Cuidados Progresivos, y respondemos a las interconsultas provenientes de las áreas del hospital que atienden a las infancias y adolescencias. A esta labor sumamos talleres semanales de arte, de expresión a través de la palabra escrita y huerta, además de dispositivos grupales para las infancias, enfocando gran parte de estas propuestas en las y los adolescentes atendidos tanto en internación como en consultorios externos”.
El impacto del contexto y la humanización de las prácticas
El profesional remarcó que la salud mental “se construye desde múltiples ámbitos, la música y el juego funcionan como un sostén saludable y un punto de encuentro con la comunidad. Esta jornada fue una construcción colectiva junto a los a los niños, niñas y adolescentes, adultos referentes y las familias que se sumaron con entusiasmo”. En ese sentido, analizó la coyuntura que atraviesan los hogares pampeanos y su repercusión clínica: “Nos encontramos en un escenario nacional complejo donde la situación socioeconómica incrementa la demanda de atención. Nos preocupa de manera prioritaria que muchas familias atraviesan dificultades para garantizar necesidades básicas, lo que impacta en la disponibilidad psíquica de los adultos para el cuidado de las infancias. Ante esto, nuestro compromiso es seguir tejiendo redes y ofrecer espacios de contención”.
Por último, Eberhardt hizo hincapié en la necesidad de humanizar la labor médica e institucional en la provincia: “En el contexto hospitalario, el sufrimiento psíquico a menudo desplaza lo más propio de la niñez. Con esta propuesta lúdica y cultural buscamos restituir un derecho fundamental: volver al juego compartido, al grupo y a la experiencia comunitaria como un lazo social que alberga, sostiene y acompaña el desarrollo integral de cada sujeto”. Para finalizar, expresó su agradecimiento a la Banda Sinfónica Provincial, al Coro de las Infancias, a las familias y al equipo interdisciplinario que coordinó y materializó el encuentro.






