El juez de audiencia de juicio de General Pico, Federico Pellegrino, condenó a Cristian Eduardo Salina a la pena de ocho años de prisión de efectivo cumplimiento como autor del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la situación de guarda. El imputado, de 45 años de edad, se desempeñaba como acompañante terapéutico de la víctima.
El juicio se llevó a cabo el 23 de septiembre, bajo la dirección unipersonal del juez Pellegrino y con las intervenciones del fiscal Guillermo Komarofky y del defensor oficial Alejandro Caram. A lo largo del debate, las pruebas presentadas permitieron dar por acreditado que el acusado abusó sexualmente de una persona que había sufrido un accidente cerebrovascular (ACV).
En la etapa de alegatos de cierre, el fiscal solicitó una pena de ocho años de prisión bajo la misma calificación legal adoptada en la sentencia. Por su parte, la defensa técnica del imputado pidió la absolución al sostener la existencia de contradicciones en los relatos de familiares de la persona damnificada y requirió, de modo subsidiario, la aplicación del beneficio de la duda.
Al fijar la sanción, el magistrado consideró como atenuantes que el acusado es una persona relativamente joven y que desarrollaba actividad laboral. En contraposición, valoró como agravantes la naturaleza y gravedad del hecho al tratarse de un ataque a la integridad sexual de alguien en situación de extrema vulnerabilidad y dependencia física, así como la extensión del daño provocado.
Asimismo, Pellegrino ponderó un antecedente penal de 2018, ocasión en la que Salina fue condenado a seis meses de prisión en suspenso y reglas de conducta por el delito de abuso sexual simple cometido contra una persona internada en una clínica, remarcando que ya registraba una respuesta penal previa por una conducta de similar tenor.
