El Tribunal de Impugnación Penal ratificó la condena de seis meses de cárcel efectiva para un hombre que acorraló a su exmujer y a su nueva pareja tras dejar a los niños en el colegio. El agresor ya contaba con antecedentes por violencia de género.
El Tribunal de Impugnación Penal (TIP) de La Pampa, a través de la Sala “A”, confirmó la sentencia que envía a la cárcel a K. D. A., un hombre que amenazó de muerte a su expareja y al actual novio de ella en la puerta de un colegio en la Segunda Circunscripción Judicial. La condena, unificada en seis meses de prisión de efectivo cumplimiento, revoca un beneficio de condicionalidad previo que el agresor tenía por otro grave hecho de violencia machista.
El violento episodio ocurrió la mañana del 7 de marzo de 2025, cuando la víctima llevó a su hija a la escuela. Allí se encontró con el imputado, quien intentó acercarse a la niña, provocando su llanto y pánico. Tras la intervención de la maestra, el hombre salió del establecimiento y arremetió contra su expareja y el actual novio de esta, que la esperaba afuera en moto. “Les suena una cortada, los voy a agarrar a tiros, te voy a matar”, fue la amenaza que profirió el agresor, para luego seguirlos en bicicleta mientras los insultaba.
La defensa, a cargo del defensor oficial Dr. Héctor Freigedo, había apelado el fallo de primera instancia de la jueza María José Gianinetto argumentando que no había testigos imparciales y que se vulneraba el principio de inocencia. Sin embargo, las juezas del TIP, María Eugenia Schijvarger y María Antonella Marchisio, rechazaron este planteo.
En su resolución, las magistradas destacaron la coherencia y solidez de los testimonios de las víctimas, subrayando el profundo temor de la mujer, quien llegó a pedirle a una amiga que retirara a su hija de la escuela al mediodía por miedo a ser atacada. Además, resaltaron el contexto innegable de violencia de género: el agresor ya había sido condenado en 2023 tras golpear brutalmente a la víctima y romperle el celular para evitar que pidiera ayuda a la policía. Ante este historial, la Justicia determinó que el miedo de la mujer estaba plenamente justificado y ratificó la pena de prisión efectiva.
