El Plan Estratégico de Energía implementado como política de Estado en La Pampa ha permitido mitigar el impacto del aumento del 15 % en la energía dispuesto por el Gobierno nacional para el sector productivo. Gracias a la decisión de incorporar energía de la Central Hidroeléctrica Casa de Piedra a un precio menor que el del mercado, la Provincia logró un ahorro de $515 millones en un solo mes, absorbiendo casi en su totalidad el incremento.
Mientras el Gobierno nacional aplicó un incremento de entre 14,3% y 15,8% en el precio mayorista para el bimestre septiembre-octubre, las facturas destinadas a comercios, industrias y grandes usuarios en La Pampa solo aumentaron aproximadamente un 0,6% en comparación con agosto. Esta diferencia fue posible al reemplazar una porción creciente de la energía comprada en el mercado mayorista por la contratada a la central hidroeléctrica.
De no haberse implementado esta medida, el sector productivo provincial habría enfrentado incrementos en sus facturas de entre el 4,4% y el 6,8%, dependiendo de la categoría del usuario. La clave de esta política fue acceder a la energía de Casa de Piedra a través de un contrato de abastecimiento a $61.400 por MWh, un valor sustancialmente inferior al del Mercado Eléctrico Mayorista.
Esta combinación de fuentes de energía permite obtener un precio promedio de compra más bajo. Para comercios e industrias de menos de 300 kW, el costo de la energía se situó en $136.128 por MWh, frente a los $146.792 que habría costado si se adquiriera en su totalidad en el mercado. En el caso de los grandes usuarios, la diferencia fue aún más significativa: $149.224 contra $163.720 por MWh.
Actualmente, la energía proveniente de Casa de Piedra cubre el 19,6% de la demanda no residencial de la provincia, un notable crecimiento si se compara con el 4,63% que representaba en julio. En términos concretos, La Pampa incorporó 8.691 MWh de la central, con un costo de $533,6 millones. Si esa misma cantidad se hubiese comprado a CAMMESA, el costo habría ascendido a $1.048,8 millones, generando el ahorro de $515,2 millones.
Esta medida no es un beneficio automático, sino que requiere una gestión permanente por parte de la Administración Provincial de Energía, que define mensualmente cómo componer el abastecimiento. El contrato con la central tiene una duración de un año, prorrogable a dos, y su efectividad también depende de la generación disponible, la cual está directamente vinculada al caudal del río Colorado.
Desde la Secretaría de Energía y Minería se informó que se continuará comunicando la evolución del contrato y su impacto en las tarifas, como parte de una política orientada a lograr precios más justos y previsibles, y a la vez, aprovechar la producción provincial para reducir costos en el sector productivo.
