La Municipalidad de General Pico presentó el espectáculo “Bardino Sinfónico”, un homenaje a la obra de Julio Domínguez a cargo de la Orquesta Sinfónica local. La propuesta buscó ofrecer una mirada renovada sobre el patrimonio musical pampeano desde una perspectiva orquestal, reuniendo a músicos y artistas de diversas disciplinas.
El concierto se dividió en dos partes. La primera comenzó con la interpretación de la Sinfonía Nº 9 “Del Nuevo Mundo”, de Antonín Dvořák, una pieza emblemática del repertorio universal. Posteriormente, el escenario se centró en la identidad cultural de la provincia con la participación de Grupal Utopía, Atípica Pampa, Fernando Córdoba y Juani De Pian, quienes interpretaron composiciones de “El Bardino” junto a la orquesta. La puesta fue acompañada por el Elenco de Danzas Folklóricas de la Dirección de Gestión Cultural.
Antes de la presentación, el maestro Gustavo Fontana se dirigió al público para proponer un “viaje maravilloso”. “Vamos a explorar cómo dos artistas, a los cuales separaba casi un siglo, un océano y que nacieron y vivieron en condiciones socioculturales y económicas muy distintas, vivieron de manera similar las propias circunstancias de vida”, adelantó, refiriéndose a Dvořák y Domínguez.
Fontana explicó que Dvořák, nacido en Bohemia, era un compositor consagrado cuando aceptó dirigir el Conservatorio de Nueva York para forjar una identidad musical norteamericana. “El desarraigo y la distancia no fueron forzados, sino una decisión profesional, personal, artística”, señaló. En contraste, destacó la situación del músico pampeano: “Para El Bardino, su pérdida fue absolutamente forzada por una circunstancia, como lo fue la construcción del dique El Nihuil, en el año 1948, lo que obligó no sólo a su familia, sino a muchas otras, a dejar sus lugares de origen”. A raíz de esto, Domínguez debió trasladarse desde Algarrobo del Águila hacia Santa Rosa.
El director de la orquesta encontró un punto de conexión entre ambos creadores. “El punto de contacto que produce el arte es que ambos gestionaron de la misma manera este desarraigo y distancia. Y esto fue a través de la creación musical”, manifestó. Según Fontana, en la Novena Sinfonía de Dvořák “se escucha la añoranza, la nostalgia, un recuerdo de los aromas y de las experiencias de su lugar natal”, mientras que “Bardino transformó su herida en identidad y memoria.”
El maestro también reflexionó sobre la importancia de estos encuentros culturales. “En estos tiempos que corren, no solo en nuestro país, sino en el mundo, con tanta información vacía, narrativa banal, el hecho encontrarnos aquí, en un espacio cultural, a escuchar dos horas de música, es un mensaje muy potente y muy simbólico. Mantengamos ese ritual”, expresó.
Finalmente, Fontana agradeció el apoyo a las políticas públicas que hacen posibles estos eventos, mencionando a la intendenta Fernanda Alonso y al director de Gestión Cultural, Matías Rach, junto a su equipo.