La Justicia pampeana dictó la absolución de un hombre por el beneficio de la duda. La jueza remarcó que las pruebas aportadas por la fiscalía fueron insuficientes para situar al imputado en la escena del espectacular atraco ocurrido en General Pico.
Un robo de película, los ahorros de toda una vida esfumados y, ahora, un caso que queda impune. La jueza María José Gianinetto, de la Segunda Circunscripción Judicial de General Pico, absolvió a Luis Alberto Correa, el único imputado por el millonario asalto a la familia Videla, de cuya vivienda se llevaron 50.000 dólares y más de 8 millones de pesos escondidos en el cielorraso de la cocina.
El hecho ocurrió a mediados de julio de 2025. Mientras la familia disfrutaba de unos días de viaje, un grupo comando cortó la electricidad, vulneró la seguridad perimetral y destrozó el techo de durlock para hacerse con el botín. La investigación, encabezada por el fiscal Juan Cupayolo, se centró rápidamente en un automóvil Peugeot 408 deportivo, captado por cámaras de seguridad merodeando la zona en la madrugada del asalto.
El rastro del vehículo llevó a los investigadores policiales a rastrear operaciones de compraventa hasta dar con Luis Alberto Correa. La fiscalía solicitó para él una condena a once años de prisión, argumentando que fue coautor del hecho y pidiendo la unificación con una condena previa dictada en Santa Fe.
Sin embargo, el abogado defensor Walter Vaccaro logró desarmar la teoría acusatoria durante el juicio oral, dejando en evidencia que la policía solo tenía sospechas genéricas. ‘El esfuerzo de la investigación se centró en el automóvil y se agotó allí’, sentenció la jueza Gianinetto en su fallo. Durante el proceso nunca se pudo comprobar que Correa estuviera en General Pico al momento del robo, no se halló su ADN en la vivienda, ni se pudo probar que descendió del vehículo. Las cámaras de los vecinos apenas mostraron siluetas oscuras de cuatro personas ingresando a la casa, imposibles de identificar.
Ante el estado de incertidumbre, la magistrada aplicó el principio de ‘in dubio pro reo’ (el beneficio de la duda) y ordenó la inmediata liberación del acusado respecto a esta causa. No obstante, Correa no volverá directamente a la calle: la Justicia notificó a las autoridades de Santa Fe para que continúe respondiendo por un arresto domiciliario previo por otra causa de robo y cohecho activo. Mientras tanto, en General Pico, el paradero de los 50.000 dólares de la familia Videla sigue siendo un verdadero misterio.
