Costa Brava se alzó con el título de campeón del año 2026 de la Liga Pampeana de Fútbol tras una vibrante definición por penales frente a Ferro de Pico. El gran protagonista de la jornada fue el arquero Gabriel Argüello, quien resultó una pieza clave para que el trofeo quedara en las vitrinas del equipo de barrio Este. el guardameta analizó la consagración, el esfuerzo del plantel y el ejemplar comportamiento del público local.
Sobre la tensa definición desde los doce pasos, Argüello se mostró sereno y reconoció que en esa instancia influyen múltiples factores. “La verdad que los penales son intuición y lectura tras enfrentarlos varias veces. Hay veces que toca atajarlos, hay veces que toca que los erren o meterlos, pero por suerte la monedita cayó para nuestro lado”, expresó el arquero, visiblemente emocionado tras la victoria.
Un equipo con mentalidad ganadora
El campeonato no es producto de la casualidad para Costa Brava. Según reveló el arquero, el objetivo estuvo claro desde el inicio de la temporada. “Desde el primer momento en que volví a este club, la idea era pelear por todo. En las charlas decíamos que queríamos salir campeones, y el compromiso y la predisposición tenían que apuntar a eso. Este club te exige pelear todos los torneos”, enfatizó.
Además, Arguello destacó la gran unidad y el esfuerzo de todo el grupo, subrayando la convivencia entre los distintos planteles de la institución. “Hoy quedó demostrado que los jugadores de la Liga se matan entrenando, al igual que los que entrenan a la mañana con el plantel del Federal. Cuando a los chicos del Federal les toca bajar a la Liga no tienen ningún reproche y alientan constantemente al compañero. Fuimos muy merecedores del título a lo largo de todo el torneo”, aseguró con orgullo.
La fiesta en las tribunas y el respeto por el rival
Otro de los puntos altos que dejó la gran final de la Liga Pampeana fue el imponente marco de público que acompañó a ambos equipos, tanto en el Coloso de Barrio Talleres como en el estadio de Costa Brava. El arquero valoró la conducta de los simpatizantes piquenses y dejó un gran mensaje deportivo.
“El marco de público en los dos partidos fue fundamental. La manera en que se comportó la gente es para sacarse el sombrero, y esperemos que no sea el último encuentro así, que haya más con esta misma convocatoria y comportamiento”, reflexionó Arguello. Y añadió: “Adentro de la cancha uno intenta dejar todo y pelear a muerte, pero una vez que terminan los 90 minutos, todos sabemos dónde vivimos en Pico, nos cruzamos en la calle y nos saludamos. Esto tiene que ser siempre una verdadera fiesta”.
Los próximos desafíos
A pesar de la enorme alegría por el título obtenido, el calendario no da tregua para el flamante campeón, que todavía tiene por delante importantes compromisos en el Torneo Federal y el certamen Provincial. Sin embargo, el arquero dejó en claro que primero está la celebración. “Ahora toca festejar con la hinchada, con nuestra familia, descansar un poco, y después tranquilamente ya meteremos la cabeza en los torneos que siguen”, concluyó la gran figura de la final.
