La Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio un paso inédito hacia el futuro de la movilidad urbana al habilitar testeos de vehículos autónomos y robots de reparto en la vía pública. Se trata de la primera vez que el gobierno porteño permite este tipo de experimentación tecnológica en sus calles.
A través de la resolución 170/SECT/26, publicada el 18 de agosto en el Boletín Oficial, se formalizó un sistema de autorizaciones para que empresas y desarrolladores puedan probar vehículos sin conductor y drones terrestres. La normativa, firmada por el secretario de Transporte, Guillermo Krantzer, se enmarca dentro de la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Cabe destacar que esta medida no implica que los autos autónomos comenzarán a circular masivamente de inmediato por la Capital Federal. Los permisos se otorgarán de manera exclusiva para ensayos de “Nivel 4”, de acuerdo a la norma internacional SAE J3016. Este grado es el primero que avala una operación totalmente autónoma, aunque circunscrita a áreas restringidas o bajo condiciones controladas.
Desde el gobierno porteño señalaron que esta tecnología constituye una “innovación disruptiva” con un gran potencial para reducir la siniestralidad vial, aliviar la congestión del tránsito y optimizar la movilidad. No obstante, la resolución exige que las empresas garanticen en todo momento los más altos estándares de seguridad, priorizando la integridad de peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida.
Quienes deseen llevar adelante estas pruebas deberán cumplir con una serie de requisitos técnicos rigurosos. Entre ellos, los vehículos tendrán que contar con seguros específicos y sistemas de registro de datos a bordo para asegurar la trazabilidad de cada ensayo en la vía pública.
La llegada de los robots de reparto
Junto a los automóviles, la reglamentación le abre la puerta a los drones terrestres autónomos. Se trata de robots compactos que se desplazan sobre ruedas y pueden ejecutar diversas tareas operativas sin necesidad de asistencia humana constante.
La disposición los enmarca en la categoría internacional de Dispositivos Automatizados de Entrega (ADD) y detalla que podrán utilizarse para el traslado de cargas livianas, el mantenimiento y limpieza del espacio público, o la inspección urbana. Estos dispositivos estarán habilitados para circular por veredas, parques, áreas industriales y corredores logísticos.
El avance de estos robots está fuertemente impulsado por tecnologías como la inteligencia artificial, la visión computacional, los sensores LiDAR y los sistemas de posicionamiento satelital. A diferencia de los autos de pasajeros, su fin es automatizar tareas bien concretas.
Por el momento, no se ha publicado un cronograma oficial que indique cuándo comenzarán a rodar estos dispositivos, ni qué empresas formarán parte de la fase experimental inicial, pero el marco legal ya está listo para que la tecnología desembarque en las calles porteñas.
