Marcelo Pedehontaá, titular de la Secretaría de Trabajo y Promoción del Empleo de La Pampa, alertó que la provincia tendrá una incidencia superior al promedio nacional en cuanto al impacto de la inteligencia artificial sobre los puestos de trabajo. El funcionario participó de un conversatorio que reunió a representantes sindicales y empresariales bajo una pregunta provocadora: «¿De quién es el futuro?»
El futuro ya es presente
«Cuando se habla de quién es el futuro, hay que empezar a racionalizar que ya es presente», planteó Pedehontaá. El funcionario describió cómo el mundo laboral tradicional —con un empleador visible, jornadas de ocho horas y relaciones laborales claras— está siendo puesto en discusión por la irrupción de las nuevas tecnologías.
Recordó que la pandemia de COVID-19 aceleró procesos que parecían lejanos. «De un día para otro teníamos una ley de teletrabajo», graficó. Ahora, la secretaría busca anticiparse a los cambios mediante mesas de diálogo tripartitas que incluyan a trabajadores, empresarios y el Estado.
«La Provincia de La Pampa, por su conformación productiva, está un poquito por arriba de la media nacional en cuanto a la incidencia que va a tener la inteligencia artificial en la generación de puestos de trabajo»
Críticas a la Ley de Modernización Laboral
Pedehontaá fue contundente respecto a la normativa impulsada desde Nación. Señaló que la llamada Ley de Modernización Laboral «no habla en ningún momento de inteligencia artificial» y deja fuera de toda regulación al trabajo de plataformas.
«Es una ley que nace automáticamente envejecida y que solamente tiene una función: ver cómo disciplina el mundo gremial en la República Argentina», disparó. Contrastó esta situación con la de países como Brasil, México y Chile, que están reduciendo jornadas laborales mientras miran hacia el futuro.
El secretario también puso el foco en la precarización. De la masa total de trabajadores del país, el 50% está fuera del sistema formal. Y de ese universo, un 40% carece de las condiciones mínimas establecidas por las convenciones internacionales.
El valor del recurso humano pampeano
En sus diálogos con sectores productivos de la provincia, Pedehontaá encontró una coincidencia: para el empresariado local, el ajuste nunca pasa por reducir personal.
«Generar un recurso humano con valor agregado para aplicarlo a la producción en la provincia de La Pampa tiene un alto costo», explicó. A diferencia de otras provincias con mayor oferta laboral, en La Pampa «una vez que hay un corrimiento de un sector laboral es muy difícil suplantarlo».
Esta particularidad, según el funcionario, convierte a la provincia en una plataforma más favorable para asimilar las nuevas formas del mundo del trabajo:
- El empresariado tiene alta valoración por su recurso humano
- Existe apertura al diálogo tripartito
- Se priorizan las fuentes de trabajo por sobre el ajuste
Prepararse sin temor
Ante la pregunta de si la inteligencia artificial vendrá a reemplazar masivamente a los trabajadores, Pedehontaá fue cauto. «No hay que pararse del lado de que va a venir algo por arriba que va a avasallar y que va a cambiar el 100%», sostuvo.
La clave, según planteó, está en capacitar y formar a los trabajadores en el uso de estas herramientas, pero también en acordar con el sector empresarial esquemas de aprendizaje sin abuso. «Siempre hay que tener en cuenta que el trabajador en algún punto de esa cadena tiene que tener presencia y tiene que estar fortalecido», remarcó.
Finalmente, destacó las políticas anticipatorias del municipio de General Pico y el «círculo virtuoso» impulsado por el gobernador Sergio Ziliotto, que permitió a empresarios pampeanos abrirse camino hacia la Patagonia y Vaca Muerta. «Eso se está logrando, pero hoy hay que potenciarlo con las nuevas figuras del mundo laboral», concluyó.
