Ante la inminencia de un período de abundantes lluvias, la Secretaría de Recursos Hídricos de La Pampa aclaró conceptos centrales sobre el funcionamiento de la cuenca hídrica del noreste provincial, marcando diferencias respecto a creencias históricas sobre el origen y la resolución de los anegamientos.
El titular de la cartera, José Gobbi, precisó que las inundaciones en el noreste no son provocadas por el desborde del Río Quinto, sino por la condición endorreica de la cuenca, la cual carece de salida hacia el océano o hacia otros cauces mayores.
«Lo que nosotros tenemos es una serie de palanganas que se van llenando progresivamente con una pendiente desde el noroeste hacia el sureste y que termina en el área de Quemú-Quemú. Cuando tenemos un período de excesos hídricos, el agua simplemente no tiene dónde ir», gráfico Gobbi. En ese contexto, la influencia del Río Quinto se limita a generar problemas puntuales de transitabilidad en la Ruta Nacional 188 y en el camino del Meridiano Quinto.
Asimismo, el funcionario desmitificó la idea de que la finalización de la denominada «Obra de los Daneses» evitaría por completo los anegamientos rurales. Al respecto, comparó los datos registrados durante los anegamientos de 2016 —cuando se vieron afectadas entre 370.000 y 420.000 hectáreas— con la capacidad operativa del proyecto.
«El cuenco de los daneses tiene capacidad para unas 40.000 a 45.000 hectáreas. Vos no podés meter el agua de 400.000 hectáreas en 40.000, es imposible», remarcó. Finalmente, enfatizó que dicha infraestructura fue diseñada para encauzar excesos y proteger el casco urbano de las localidades, pero no para impedir la acumulación de agua en los campos.




