Alejandro Vicente, subsecretario de Ingresos Públicos de La Pampa, brindó un panorama detallado sobre la situación de los tributos provinciales. En diálogo con Infopico Radio, el funcionario reveló que los patentamientos cayeron un 30% en los primeros seis meses del año, aunque destacó una mejora en la recaudación del impuesto automotor gracias a campañas de notificación e intimación.
Impuesto automotor: mejora con esfuerzo
El tributo vehicular no es el que mejor se cobra de manera espontánea. Según explicó Vicente, este año fue necesario implementar campañas de recordatorio para que los contribuyentes regularizaran sus deudas.
«La campaña fue muy exitosa en términos de recaudación», señaló el funcionario. El efecto positivo se sostuvo a lo largo de las distintas cuotas, ya que los contribuyentes fueron normalizando sus acreencias mientras pagaban el impuesto corriente.
Patentamientos en picada: 30% menos
La caída en los patentamientos golpea especialmente a Santa Rosa y General Pico, con una merma concentrada en el rubro automóviles. Las camionetas, en cambio, muestran otra dinámica.
Vicente identificó dos factores principales:
- La dificultad para acceder al crédito y la pérdida de poder adquisitivo
- El aumento abrupto en el precio de los combustibles
«Hay una porción de compradores cuyo ingreso les alcanza muy justo para acceder a un rodado nuevo. Al ver que se incrementaba el costo de combustible, decidieron seguir con el vehículo que ya tenían», explicó.
El parque automotor pampeano en números
En General Pico hay 31.000 vehículos registrados, aunque el dato puede tener algún desfasaje por vehículos que se trasladan sin transferirse. A nivel provincial, la cifra ronda los 292.000 rodados, aunque unos 65.000 corresponden a unidades muy antiguas que probablemente ya estén fuera de circulación.
«Probablemente estemos en torno a los 200.000 vehículos en la provincia aproximadamente», estimó Vicente. El registro incluye automóviles, camionetas, casillas rurales, colectivos y acoplados.
Inmobiliario: rural cumplidor, urbano resistente
El impuesto inmobiliario es el más estable de todos los tributos provinciales. En el sector rural, La Pampa ostenta una de las mejores tasas de cumplimiento del país, con un 77-80% de cobrabilidad. Eso permitió mantener alícuotas bajas comparadas con otras provincias.
El panorama cambia en el ámbito urbano, donde el cumplimiento espontáneo baja al 60%.
«El contribuyente normal que tiene su casita, esa persona siempre paga. El problema lo tenemos con los que tienen muchos inmuebles: hay un sector muy cumplidor y un sector muy incumplidor, al que hay que estar permanentemente mandándole boletas de deuda».
Críticas a la oposición por pedir reducción de ingresos brutos
Consultado sobre los reclamos opositores para bajar ingresos brutos, Vicente fue contundente. Recordó que La Pampa tiene una de las alícuotas generales más bajas del país y presión impositiva cero en el sector industrial.
«Usar eso como bandera política en una provincia que tiene un porcentaje de alícuota entre los más bajos del país es, como mínimo, una irresponsabilidad», disparó. Cuestionó que quienes gobiernan en la Ciudad de Buenos Aires aplican tasas del 5%, mientras critican a La Pampa por alícuotas mucho menores.
El funcionario advirtió que en un contexto donde los recursos nacionales «están cayendo todos los meses a pedazos», proponer reducciones tributarias sin alternativas de financiamiento constituye un planteo puramente electoralista.
El objetivo: cobrar más sin aumentar alícuotas
Vicente defendió la estrategia provincial de mantener una alta tasa de cobrabilidad mediante controles y campañas de intimación. El propósito es evitar que los contribuyentes cumplidores terminen pagando más por la evasión de los «pícaros».
«La idea siempre es tratar de mantener un porcentaje alto de cobrabilidad para que pueda financiar el gasto provincial, pero sin generar la necesidad de mayores incrementos en las alícuotas legales», concluyó.



