Belén Hidalgo, ingeniera biomédica nacida en General Pico y radicada en Córdoba, dictará este sábado 18 de julio una charla-taller sobre sistemas de comunicación aumentativa y alternativa. La actividad se realizará de 10 a 12 horas en el segundo piso de Médano y está orientada a profesionales, equipos terapéuticos y familias de personas con autismo, parálisis cerebral, síndrome de Down y otras condiciones que afectan la comunicación oral.
Tecnología que devuelve la voz
Los sistemas de comunicación aumentativa y alternativa son dispositivos que permiten expresarse a quienes no pueden hacerlo de manera oral. Hidalgo explicó su funcionamiento con un ejemplo conocido: «Es lo que utiliza Esteban Bullrich para comunicarse. Él lo maneja a través del seguimiento ocular porque no tiene posibilidad de hacerlo de manera táctil».
Estos recursos tecnológicos van desde tablets con software especializado hasta equipos que se controlan con la mirada. La elección depende de las capacidades motrices de cada usuario. «Muchas personas autistas no tienen una dificultad motriz, pueden acceder al comunicador de manera táctil. Pero otros necesitan un sistema con dispositivo de seguimiento ocular», detalló la profesional.

Derribar mitos sobre la comunicación alternativa
Uno de los ejes del taller será despejar temores frecuentes en familias y equipos de trabajo. Existe la creencia de que implementar estos sistemas puede obstaculizar la adquisición del lenguaje oral.
«Eso ya está demostrado que no. Darle una alternativa para comunicarse en el mientras tanto es favorecer a esa comunicación»
La ingeniera enfatizó que sin posibilidad de expresión, la persona queda limitada para mostrar sus aprendizajes, interactuar y participar de su entorno. «Es validar a una persona en saber que tiene una posibilidad de participar», afirmó.
El entorno como pieza clave
La tecnología sola no alcanza. Hidalgo fue contundente: el dispositivo funciona cuando el entorno también lo adopta. «Si la persona va a intentar comunicarse con este dispositivo, su entorno lo tiene que usar también. Si no, es lo mismo que si nos dieran un manual en chino y nadie sabe hablar en chino».
Por eso el taller apunta especialmente a las familias, que son quienes pasan más tiempo con el usuario y pueden incorporar el comunicador a la vida cotidiana. El objetivo es que la persona pueda:
- Decir cosas
- Pedir cosas
- Preguntar cosas
- Participar en juegos e interacciones
- Avanzar hacia la lectoescritura

Un derecho, no un lujo
La profesional aclaró que estos dispositivos forman parte de la tecnología asistiva, un conjunto de recursos destinados a apoyar la independencia y autonomía de personas con discapacidad. «Es un derecho de todas las personas. Lo puede solicitar en su obra social para lograr cobertura», señaló.
No se trata de tecnología médica ni de rehabilitación, sino de herramientas de uso personal y cotidiano. En Argentina existen varias marcas y alternativas disponibles, aunque su difusión todavía es limitada.
Resultados que transforman vidas
Hidalgo trabaja a diario con estos sistemas y aseguró que los cambios son notables. «Es espectacular. Un pictograma que dice jugar, y entonces el entorno dice: ah, vos tenés ganas de jugar, vamos a jugar. Tiene esa posibilidad».
Sin alternativas comunicativas, tanto el niño como su entorno quedan estancados. Con ellas, se abre un camino de ida y vuelta que puede escalar hasta la adquisición de la lectoescritura.
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