Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en mujeres argentinas, con una estadística que alarma: cada 11 minutos una mujer fallece en el país por infarto o accidente cerebrovascular (ACV). Así lo advirtió la doctora Lorena Brocal, médica cardióloga de General Pico, quien además reveló que el 80% de estos casos son prevenibles.
La profesional confirmó que esta realidad no es exclusiva de Argentina, sino un fenómeno global: aproximadamente el 30% de las mujeres a nivel mundial muere por causas cardiovasculares. «Las herramientas están en nuestras manos y sobre todo en las del paciente», afirmó Brocal, subrayando la importancia de los controles periódicos y los cambios de hábitos de vida.
Los controles que pueden salvar vidas
La cardióloga fue contundente sobre la necesidad de conocer tres valores fundamentales: la presión arterial, los niveles de glucemia y el colesterol. «Si no sabemos cómo tenemos el colesterol, si no sabemos cómo tenemos nuestra presión arterial o nuestros valores de glucemia, obviamente que no podemos cuidarnos de algo que no conocemos», explicó.
Durante su consulta posterior a los tensos partidos de la Selección Argentina, Brocal registró un caso ilustrativo del problema: atendió a cinco pacientes consecutivos que llegaron con la presión alta tras el partido, y se reportó incluso un infarto durante el encuentro.
Síntomas que las mujeres no deben ignorar
La especialista alertó sobre una particularidad que complica el diagnóstico temprano: en el 60% de los casos, las mujeres presentan síntomas atípicos de infarto. Mientras que el dolor opresivo en el centro del pecho que irradia hacia el brazo izquierdo es el síntoma clásico, muchas mujeres experimentan manifestaciones más difusas.
«Las mujeres sienten malestar, dolor en la nuca, muchas se sienten como raras y no saben expresar bien qué es, náuseas. Entonces, en esos casos, la misma paciente lo menosprecia o cree que no es el corazón porque son síntomas muy banales»
Esta situación genera un problema adicional: incluso cuando acuden a la guardia, si el electrocardiograma resulta normal, muchas veces el cuadro es desestimado tanto por la paciente como por el médico tratante.
La enfermedad microvascular: un enemigo invisible
Brocal explicó otra particularidad de las mujeres en materia cardiovascular: la afección de las arterias pequeñas o enfermedad microvascular. «Uno puede incluso hacer un cateterismo y estudiar las arterias más grandes, las principales, y ver que están limpias y las pacientes siguen teniendo dolor precordial», detalló.
Esta condición afecta las arterias más pequeñas del corazón, que no son visibles en los estudios convencionales, pero que igualmente comprometen la oxigenación del músculo cardíaco. Este fenómeno es significativamente más frecuente en mujeres que en varones.
La menopausia como factor de riesgo
La cardióloga identificó la menopausia como la etapa más vulnerable en la vida cardiovascular de la mujer. Mientras que los varones pueden sufrir infartos a edades más tempranas, las mujeres generalmente lo hacen 10 años después, principalmente después de los 60 años.
Los factores que aumentan el riesgo en esta etapa incluyen:
- Pérdida de la protección hormonal natural
- Aumento de la presión arterial
- Elevación del colesterol
- Mayor dificultad en la regulación metabólica del azúcar
- Complicaciones para bajar de peso
«Todo esto va haciendo que esa sea la etapa más vulnerable en la vida de la mujer», concluyó Brocal, quien insistió en que ante cualquier síntoma, por más atípico que parezca, las mujeres deben consultar inmediatamente con un profesional de la salud.


