En la tarde de ayer, la Justicia local llevó a cabo la audiencia de formalización contra el único detenido por el robo de aproximadamente 200 mil dólares ocurrido el pasado 30 de junio. Según la información brindada por el fiscal Damián Campos a infopico.com, al acusado se le dictó la prisión preventiva por el plazo de 60 días mientras avanza la investigación en su contra.
La audiencia fue presidida por el juez Alejandro Gilardengui. En representación del Ministerio Público Fiscal actuó Damián Campos, mientras que la defensa del imputado estuvo a cargo del abogado Martín Herrero Galvano. Además, se hizo presente en la sala el damnificado, acompañado por su abogado querellante, el doctor Altamirano.
Durante la sesión judicial, el fiscal detalló las acusaciones que pesan sobre el detenido. Los delitos imputados son hurto calificado por escalamiento, hurto calificado en grado de tentativa por sustracción de llave y violación de domicilio.
Allanamientos y secuestros clave
La detención del sospechoso se produjo tras una serie de tres allanamientos ordenados en el marco de la causa, de los cuales dos se llevaron a cabo en el barrio Rucci y uno en el barrio La Loma. Los operativos fueron realizados de manera conjunta por efectivos de la Comisaría Primera y el Grupo Especial de la Policía de La Pampa.
En dichos procedimientos, las autoridades lograron secuestrar elementos considerados de sumo interés para esclarecer la mecánica del hecho delictivo. Entre el material incautado se encuentra indumentaria presuntamente utilizada el día del ilícito, teléfonos celulares y la documentación de un vehículo que podría estar vinculado. Actualmente, los peritos avanzan en el análisis de los dispositivos móviles para determinar si existen otras personas involucradas en este caso, que generó gran preocupación en la comunidad piquense.
El misterio de un robo millonario sin forzamientos
El hecho que dio origen a la investigación mantiene expectante a la Justicia de General Pico. Ocurrió en una vivienda ubicada en la calle 7, entre 8 y 10. Según se pudo reconstruir, el martes 30 de junio el damnificado regresó a su domicilio alrededor de las 18:00 horas, momento en el que advirtió que habían ingresado al inmueble y le habían sustraído la importante suma de moneda extranjera.
Lo que más llamó la atención, tanto del propietario como de los pesquisas, es la particularidad con la que se desarrolló el golpe: no se hallaron signos de forzamiento en los ingresos, ni elementos rotos en el interior de la casa. Sin embargo, sí se constató un marcado desorden en el lugar específico donde se encontraba oculto el dinero. Este detalle abre numerosos interrogantes sobre la modalidad utilizada por los autores y la precisión de la información con la que contaban.


