Judiciales

Conmovedor homenaje a Lucio Dupuy en General Pico en el día que hubiera cumplido 10 años

6 julio, 2026 a las 14:00
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El domingo 5 de julio, el Cementerio Municipal de General Pico fue escenario de un profundo y conmovedor homenaje. En el día en que Lucio Dupuy hubiera cumplido diez años, su padre, Christian Dupuy, junto a su círculo más íntimo, se congregó al pie de la tumba para honrar la memoria del pequeño con una emotiva suelta de globos blancos al cielo pampeano.

Como ha ocurrido en otras fechas clave para la familia, eligieron recordarlo desde el amor y el respeto. En el sepulcro, ubicaron un inflable con el número diez, acompañado de globos de diversos colores. A través de sus redes sociales, Christian, aún devastado por el incesante duelo, compartió con sus seguidores imágenes de este desgarrador, pero necesario, encuentro en honor a su hijo.

El significado detrás de los globos blancos

El acto de soltar globos blancos encierra un fuerte simbolismo. Este color, universalmente asociado a la pureza y la luz, resalta la inocencia absoluta de Lucio, intentando alejar el recuerdo de la extrema violencia del crimen para enfocar el homenaje en la luz que el niño irradiaba en vida.

Desde la perspectiva del duelo y la contención familiar, ver un globo elevarse pacíficamente representa un acto de liberación. Es la manera física y espiritual en que sus abuelos, su padre y sus seres queridos sienten que le envían su amor, sus pensamientos y sus saludos de cumpleaños al lugar donde su alma descansa, con el deseo profundo de que lo haga en paz y libre de los sufrimientos terrenales.

El crimen que quebró a la sociedad pampeana y al país

El trágico final de Lucio marcó un antes y un después en la Argentina. El 26 de noviembre de 2021, el niño ingresó sin vida al Hospital Evita de Santa Rosa. Las pericias y la autopsia fueron determinantes: revelaron un cuadro de politraumatismos y un edema cerebral producto de una brutal golpiza, confirmando además que la víctima venía padeciendo situaciones de maltrato infantil de manera sistemática.

Por el atroz hecho, la justicia condenó a prisión perpetua a su madre biológica, Magdalena Espósito Valenti, y a la pareja de esta, Abigaíl Páez. Ambas fueron halladas culpables de homicidio triplemente calificado por ensañamiento y alevosía, sumando el agravante por el vínculo en el caso de la progenitora.

Cabe recordar que, si bien el fallo inicial condenó únicamente a Páez por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, en septiembre de 2023 el Tribunal de Impugnación Penal (TIP) de La Pampa dio lugar a la querella de Christian Dupuy e incluyó también dicha calificación para la madre biológica. Por otro lado, la figura legal de “odio de género” fue desestimada, ya que los peritajes psicológicos no lograron sustentar ese móvil de manera concluyente.

Las fallas de un sistema que no supo protegerlo

La reconstrucción histórica del calvario que vivió Lucio dejó en evidencia graves grietas institucionales. El niño se encontraba bajo la tutela de sus tíos paternos en General Pico, ya que sus padres no podían mantenerlo de forma estable. Sin embargo, en 2020, y tras reiterados reclamos, la jueza homologó un acuerdo para restituirle la tenencia a Espósito Valenti.

Durante el debate institucional posterior, se criticó con dureza la falta de un informe socioambiental profundo previo a esa decisión. Además, se expuso la alarmante omisión ante los reiterados ingresos de Lucio a distintas guardias hospitalarias con traumatismos, situaciones que nunca encendieron las alarmas de alerta temprana del sistema de salud y de protección de menores.

Hoy, frente a su tumba, siguen resonando las palabras que su padre le dedicó en una carta abierta tras la tragedia: “Te pido perdón por no haber estado, mi rey. Perdoname por no haber llegado a tiempo. Sé que me estabas esperando, sé que me llamabas, pero la distancia nos ganó. Me dejas con el alma rota, mi viejo. No encuentro consuelo en nada, solo en saber que ahora estás en un lugar mejor, donde nadie te va a hacer daño”.