Judiciales

Raid delictivo en General Pico: robó desde una escopeta hasta un juego de ollas y volvió a la cárcel

4 julio, 2026 a las 09:00
¿Te gusta InfoPico? Agréganos como fuente preferida y aparecemos primero en tus búsquedas
Agregar InfoPico
El edificio de Tribunales en General Pico.

Rodolfo Orosito, un joven de 20 años con antecedentes penales, fue condenado a tres años y tres meses de prisión efectiva tras admitir su culpabilidad en una insólita seguidilla de robos ocurridos en abril de 2026. El caso se resolvió rápidamente mediante un acuerdo de juicio abreviado.

En un lapso de apenas 48 horas, la ciudad de General Pico fue escenario de un frenético raid delictivo. El protagonista fue Rodolfo Orosito, un “changarín” que, meses después de haber salido de prisión, volvió a las calles para atacar tres viviendas distintas, llevándose los botines más insólitos y variados.

El hecho más alarmante ocurrió el 24 de abril, cuando el delincuente demostró su destreza al escalar un tapial de más de dos metros de altura y destrozar la reja de una ventana. De esa propiedad huyó con un peligroso botín: una escopeta doble caño calibre 16, una pistola de airsoft y una caja de seguridad que contenía cuatro anillos de oro.

Ese mismo día, acompañado por un cómplice a bordo de una motocicleta, el joven barreteó la reja de otra casa. Tras revolver todo el inmueble, su particular objetivo consistió en llevarse un juego de ollas rojas de marca Tramontina y una cadena de oro. Su racha delictiva concluyó un día después, al forzar el balcón de una tercera vivienda para robar un parlante portátil.

La aventura criminal llegó a su fin gracias al rápido accionar policial y a las cámaras de seguridad que registraron su vestimenta. Posteriormente, un allanamiento en su domicilio del Barrio Malvinas Argentinas permitió a los investigadores recuperar parte de las pertenencias robadas, corroborando también el daño perpetrado con herramientas incautadas en el lugar.

Acorralado por la contundencia de las pruebas, Orosito reconoció la autoría de los hechos en un acuerdo de juicio abreviado impulsado por el fiscal Luciano Rebecchi y su defensor, Jerónimo Altamirano. El juez Carlos Federico Pellegrino fue el encargado de homologar el acuerdo y dictar la condena de tres años de prisión, que al unificarse con un saldo pendiente de una condena anterior, resultó en una pena única de tres años y tres meses de cárcel de cumplimiento efectivo, manteniendo además su condición de reincidente.