La Dirección de Bromatología, Zoonosis y Sanidad Ambiental de la Municipalidad de Intendente Alvear se encuentra desarrollando acciones de prevención e información dirigidas a comerciantes y vecinos. El objetivo principal es reducir los riesgos asociados al consumo de alimentos que no cuentan con el debido control sanitario. Esta iniciativa fue impulsada a raíz de un reciente caso positivo de triquinosis detectado en cerdos en la provincia de La Pampa, lo que motivó la difusión de medidas para evitar la aparición de la enfermedad en la población.
La directora del área, Celeste Álvarez, detalló que la medida de prevención fundamental es consumir alimentos de establecimientos habilitados y no adquirir o elaborar productos sin los controles bromatológicos correspondientes. “La triquinosis se contrae cuando una persona consume carne cruda o mal cocida de animales infectados, principalmente cerdo, jabalí o puma. Por eso insistimos en la importancia de adquirir alimentos en lugares habilitados y, en los casos de faena familiar, realizar los análisis de laboratorio correspondientes antes de elaborar chacinados”, señaló la funcionaria.
Desde el municipio recordaron que la comercialización de chacinados caseros sin control sanitario y bromatológico está prohibida, ya que representa un grave riesgo para la salud. Si bien la enfermedad puede afectar a cualquier persona, presenta mayores complicaciones en grupos de riesgo como niños, adultos mayores, personas inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas. “Muchas veces estas enfermedades comienzan con síntomas que parecen simples, pero pueden agravarse y provocar consecuencias muy serias. Por eso nuestro trabajo está enfocado en la prevención y en acercar información clara a toda la comunidad”, agregó Álvarez.
De manera paralela, la Dirección de Bromatología está reforzando las recomendaciones sobre la elaboración y venta de conservas y escabeches. Durante recorridos por comercios de la localidad, el personal municipal distribuye material informativo y asesora sobre los requisitos sanitarios necesarios. Álvarez explicó que este tipo de productos requiere habilitaciones específicas de organismos provinciales, ya que su elaboración debe superar controles técnicos que aseguren su inocuidad.
“Hemos detectado que algunas personas desconocen los riesgos que implica elaborar conservas en forma casera para su comercialización. Para que una conserva sea segura debe atravesar procesos térmicos adecuados y controles de acidez específicos, utilizando equipamiento técnico que generalmente no se encuentra disponible en los hogares”, indicó la directora. Advirtió además que una elaboración incorrecta puede facilitar el desarrollo de bacterias capaces de producir botulismo, una enfermedad grave que afecta el sistema nervioso y puede poner en riesgo la vida.
Finalmente, desde la Dirección de Bromatología, Zoonosis y Sanidad Ambiental destacaron la respuesta positiva de los comerciantes y subrayaron la importancia de seguir trabajando en conjunto para fortalecer la seguridad alimentaria local. Se recuerda a la población que, ante cualquier duda sobre la elaboración, comercialización o consumo de alimentos, pueden dirigirse a la oficina de Bromatología de lunes a viernes, de 7 a 12 horas.




