Un hombre de 53 años fue condenado en General Pico como autor del delito de lesiones leves agravadas por el vínculo, en perjuicio de sus dos hijos adolescentes. La jueza de audiencia de juicio, María José Gianinetto, le impuso una pena de ocho meses de prisión de ejecución condicional.
Además de la condena, la magistrada estableció una serie de reglas de conducta que el hombre deberá cumplir durante un plazo de dos años. Entre ellas, se encuentra la obligación de fijar un domicilio, someterse al control del Ente de Políticas Socializadoras y realizar un tratamiento psicológico orientado a eliminar las conductas violentas hacia sus hijos, sujeto a un informe previo que acredite su necesidad y eficacia.
El hecho que motivó el juicio, celebrado el 27 de mayo, ocurrió el 15 de febrero de 2024. Según la acusación del fiscal Guillermo Komarofky, el conflicto se inició cuando la esposa del imputado forcejeó con su hija adolescente para quitarle el teléfono. En ese momento, el padre intervino, agarró del brazo a la joven y la llevó a la rastra hasta su habitación. Posteriormente, se dirigió al cuarto de su hijo adolescente, quien estaba recostado en la cama, lo tomó de la pierna izquierda a la altura de la rodilla y se la torció, provocando que cayera al suelo.
Como resultado de la agresión, la adolescente sufrió una “excoriación lineal de 7 cm en cara externa de brazo derecho y otra de 10 cm en cara interna del mismo antebrazo”. Por su parte, el joven presentó una “…excoriación lineal eritematosa en antebrazo derecho, edema en rodilla derecha con hematoma en cara externa de misma rodilla”.
Durante los alegatos, la fiscalía solicitó la pena que finalmente fue impuesta, mientras que el defensor oficial, Guillermo Costantino, pidió la absolución o, en su defecto, una condena por lesiones culposas con una multa. La jueza Gianinetto consideró probados los hechos y calificó la pena de ocho meses de prisión condicional como “justa y razonable”.
Al fundamentar la sentencia, la magistrada valoró como atenuante la falta de antecedentes condenatorios del imputado y su rol como sostén de familia. Sin embargo, consideró como agravantes el contexto de violencia generado por el propio acusado y la afectación psicológica que el episodio produjo en los adolescentes. Sobre el tratamiento psicológico, Gianinetto destacó que “resultará de suma importancia para que pueda recapacitar y modificar su conducta con sus hijos y también los reparará en algo a ellos mismos”.



