Maribel Gebruers, presidenta del Colegio de Martilleros Públicos de La Pampa, advirtió que la crisis económica está impactando directamente en el mercado de alquileres provincial. Incluso inquilinos que siempre cumplieron con sus pagos comienzan a retrasarse debido a la pérdida del poder adquisitivo y la suba de precios que no acompaña los salarios.
Una realidad que no escapa a ningún argentino
La situación no es exclusiva del sector inmobiliario. Gebruers comparó la crisis que atraviesan con la de hoteleros y comerciantes: “No escapamos a la realidad económica de la Argentina“, señaló. El fenómeno se viene notando en los últimos meses y afecta tanto a las ciudades grandes como General Pico y Santa Rosa, como también a localidades más pequeñas de la provincia.
Lo que más preocupa a los martilleros es el cambio de perfil de los morosos. “Tenés inquilinos que eran muy cumplidores y se están retrasando debido a la pérdida del poder adquisitivo, el tema de los sueldos que no están aumentando”, explicó Gebruers. Muchos de estos casos están vinculados a despidos y cierres de fábricas que dejaron sin ingresos a familias que hasta hace poco podían sostener sus alquileres sin problemas.
La mediación como herramienta clave
Ante esta situación, los martilleros están asumiendo un rol de mediadores entre propietarios e inquilinos. La estrategia pasa por buscar alternativas:
- Ofrecer inmuebles más económicos
- Buscar opciones en zonas alejadas del centro
- Negociar planes de pago en cuotas para quienes demuestren intención de cumplir
- Relocar a inquilinos en propiedades más accesibles
“Tenés que poner el foco en poder ayudarlos para que puedan salir adelante. Son excelentes inquilinos que están viviendo una realidad que no es la que venían viviendo”
Comercios también buscan acomodarse
El problema también alcanza a los alquileres comerciales. La caída en las ventas está obligando a muchos comerciantes a buscar locales más económicos en las afueras o directamente a cerrar. “Se están charlando con la Cámara de Comercio, es algo muy fresquito de estos días”, comentó Gebruers sobre las negociaciones en curso.
El mercado de compraventa: un 2025 positivo, un 2026 incierto
En contraste con la situación de los alquileres, 2025 fue un año muy bueno en ventas gracias a los créditos hipotecarios y el blanqueo de capitales. Sin embargo, 2026 muestra una desaceleración. Las propiedades que más se venden son las ya construidas, con valores entre 50.000 y 70.000 dólares. Los terrenos, en cambio, tienen baja demanda debido al elevado costo del metro de construcción.
Estudiantes universitarios y nuevas modalidades
La educación a distancia está modificando también el mercado de alquileres estudiantiles. Muchos jóvenes optan por quedarse en sus localidades de origen y estudiar online, evitando los gastos de mudanza, alquiler y amueblamiento. De todos modos, la demanda de alquileres para estudiantes se mantiene, aunque con esta nueva competencia de las carreras virtuales.
Gebruers, que es de Macachín, confirmó que la problemática es transversal: “Se está viviendo esa realidad en las localidades también, no solamente en Santa Rosa y Pico”.
Perspectivas para el segundo semestre
Consultada sobre el futuro inmediato, la presidenta del Colegio de Martilleros prefirió ser cautelosa pero optimista: “Tenemos que ser positivos, esperemos que esto mejore”. La estrategia del sector pasa por intensificar la intermediación entre propietarios e inquilinos “para que ninguna de las dos partes lo sufran”.
Las declaraciones fueron realizadas tras una reunión del consejo directivo del Colegio de Martilleros en General Pico, donde se analizó la situación con colegas de toda la provincia.

