Los docentes universitarios de La Pampa realizan esta semana un nuevo paro que se extenderá hasta el sábado, en reclamo por salarios que mayoritariamente se ubican por debajo de la línea de pobreza. Santiago Audisio, representante de ADU (Asociación de Docentes Universitarios), expuso la gravedad de la situación que atraviesan los 1.450 docentes de la Universidad Nacional de La Pampa.
Salarios por debajo de la línea de pobreza
Los números que aportó Audisio resultan contundentes: el 66% de los docentes universitarios cobra $308.000 pesos mensuales, mientras que el 70% está por debajo de la línea de pobreza, fijada actualmente en $350.000. La situación es aún más crítica para algunos casos, donde los salarios llegan a estar en torno a los $250.000.
“Estamos a la espera de que el gobierno se digne a acatar un fallo judicial, pero no solamente acatar fallo judicial, sino lo que fue aprobado por las cámaras de diputados y senadores”, señaló el representante gremial.
Más de 200 días de incumplimiento legal
El conflicto se profundiza porque el gobierno nacional lleva 210 días sin aplicar la ley de financiamiento universitario aprobada el año pasado. La situación escaló a nivel judicial: los rectores y rectoras judicializaron el caso a través del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y obtuvieron un dictamen favorable.
Sin embargo, el Poder Ejecutivo presentó un recurso extraordinario que elevó el caso a la Corte Suprema de Justicia, donde actualmente espera resolución. Mientras tanto, los salarios continúan depreciándose frente al aumento de servicios y combustibles.
Éxodo de docentes calificados
Audisio alertó sobre una consecuencia que considera irreversible a corto plazo: la pérdida de docentes altamente calificados. “Lo que se están yendo, lo que están renunciando son personas que están altamente cualificadas para cumplir esas tareas docentes”, explicó.
“Son personas que vienen formándose, algunos llevan muchos años de formación, que tienen títulos de posgrado, que además en la universidad se siguen perfeccionando y manteniendo actualizados para hacer investigación, para hacer extensión, y siempre eso se traduce en la calidad de las clases”
El representante de ADU advirtió que este fenómeno afecta directamente la calidad educativa de la Universidad de La Pampa, institución elegida por muchos estudiantes precisamente por el nivel de sus contenidos y profesores.
Denuncias de presiones gubernamentales
El gremio denunció públicamente que la Secretaría de Política Universitaria estaría presionando a los rectores y rectoras de todas las universidades nacionales para que tomen medidas contra los paros docentes. Según Audisio, desde el gobierno consideran que los docentes “hacen abuso de la medida de fuerza”.
“Por un lado está estos aprietes que hace el gobierno a nuestro derecho de huelga”, cuestionó el dirigente, quien remarcó que las medidas de fuerza son legales y están amparadas por la Constitución Nacional.
La otra cara del conflicto
Más allá de la disputa legal y política, Audisio puso el acento en la dimensión humana del conflicto. Los docentes universitarios enfrentan la misma realidad que cualquier trabajador: familias que mantener, gastos cotidianos que afrontar, compromisos económicos que cumplir.
“Nosotros también tenemos como docentes, y hablando como individuos, como personas que tenemos familias, tenemos compromisos, compromisos de hacer frente a los gastos diarios que tienen todas las personas, que no estamos teniendo”, planteó.
El paro afecta a todas las facultades de la Universidad Nacional de La Pampa, incluidas aquellas que dictan clases los sábados. La medida se extenderá hasta el fin de semana, mientras los docentes aguardan una respuesta que permita revertir una situación que, según advierten, será cada vez más difícil de resolver cuanto más tiempo transcurra.

