El urólogo Pablo Dédola abordó en Infopico Radio un tema que afecta la calidad de vida de muchas personas: la vejiga hiperactiva y la frecuencia con la que se debe acudir al baño. Según el especialista, cuando este hábito comienza a trastornar la vida cotidiana, es momento de consultar.
“Siempre que te trastorna la calidad de vida hay que consultar”, afirmó Dédola durante su columna matinal. El profesional explicó que la vejiga tiene una capacidad estándar de medio litro (500 centímetros cúbicos) en adultos, pero que existen variaciones individuales significativas.
Cuando la frecuencia se vuelve un problema
El médico señaló que muchas personas orinan ocho veces al día cuando lo habitual sería cuatro. “Mientras que vos orinás cuatro veces por día, hay personas que orinan ocho”, explicó. Esta diferencia puede deberse a que la vejiga se haya condicionado a almacenar menos líquido del normal.
Respecto a las micciones nocturnas, Dédola fue contundente: “Si vos te levantás dos veces a la noche, no es normal”. Sin embargo, aclaró que el tratamiento depende del impacto en la calidad de vida del paciente. “Hoy el patrón es calidad de vida. Yo siempre le pregunto al paciente: ¿qué puntaje te ponés de 0 a 10, donde 10 es estar fantástico y 0 pésimo?”, comentó.
Factores que irritan la vejiga
El especialista advirtió que ciertos hábitos pueden empeorar la situación. “Tanto el mate como el café son irritantes. Entonces tu vejiga se va a incentivar a ir al baño”, explicó Dédola. En pacientes con síntomas prostáticos, estos irritantes generan una cadena problemática que incrementa la frecuencia miccional.
Tratamientos disponibles
Según el urólogo, existen alternativas terapéuticas. “Se pueden hacer ejercicios para ampliar la vejiga, o dar medicamentos para que la vejiga no se contraiga y almacene más líquidos”, indicó. Estos medicamentos evitan el espasmo involuntario de la vejiga y permiten mayor capacidad de almacenamiento.
El profesional también mencionó la importancia de diferenciar entre la sensación de micción incompleta y el residuo postmiccional real. “Una cosa es que realmente le quede pis adentro de la vejiga y otra es que el paciente tenga la sensación de que le queda pero no le queda”, aclaró. Este residuo se mide mediante ecografía antes y después de orinar.
Dédola concluyó que la vejiga hiperactiva es un problema tratable que no debería afectar la vida diaria de las personas, y recomendó consultar cuando la frecuencia miccional genera malestar o condiciona las actividades cotidianas.

