Golpeó a su expareja en el rostro y la cabeza tras destrozar la puerta de su domicilio. La Justicia le revocó una pena condicional previa por sus antecedentes y lo envió directamente a la cárcel mediante un juicio abreviado.
La violencia machista sumó un nuevo y brutal episodio en La Pampa, pero esta vez el agresor terminó tras las rejas. Un joven alambrador de 20 años, fue condenado a la pena unificada de un año y un mes de prisión de efectivo cumplimiento luego de darle una salvaje golpiza a su expareja a la vuelta de un festival de corsos.
El hecho ocurrió durante la noche del 7 de marzo de 2026. Según relata el fallo judicial, el agresor había llevado a la víctima en moto hasta su casa. Al llegar, la situación tomó un giro violento: el joven comenzó a mostrarse agresivo. A pesar de los desesperados intentos de la mujer por evitar que entrara a la vivienda, el joven destrozó la puerta de ingreso e irrumpió por la fuerza. Ya en el interior, la persiguió por la cocina, el comedor y el baño, propinándole reiterados golpes de puño en la cabeza y el rostro antes de darse a la fuga.
La jueza de Control santarroseña, Dra. María Florencia Maza, homologó un acuerdo de juicio abreviado alcanzado por el fiscal Juan Bautista Mendez y la defensora oficial Paula Lorena Arrigone. El atacante reconoció los hechos y fue hallado culpable de los delitos de ‘lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente en concurso real con daño’, figuras enmarcadas dentro de la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
Por este ataque, recibió una pena de seis meses de prisión. Sin embargo, su situación procesal se agravó considerablemente al contar con una sentencia previa: en julio de 2025 había sido condenado a siete meses de prisión de ejecución condicional. Al cometer este nuevo delito, la jueza Maza no dudó y revocó el beneficio de la condicionalidad.
Al unificarse las sentencias, el agresor deberá pasar un año y un mes en un establecimiento penitenciario. Asimismo, la magistrada dispuso una medida de resguardo clave: la víctima deberá ser notificada de forma inmediata en caso de que el joven intente acceder a cualquier beneficio contemplado en la ley de ejecución penal (salidas transitorias o libertad anticipada) en el futuro.




