El ministro de Desarrollo Social de La Pampa, Diego Álvarez, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y trazó un duro panorama sobre la realidad que enfrentan los adultos mayores. Advirtió sobre la severa licuación de sus ingresos, el congelamiento de bonos nacionales y un escenario demográfico inédito que obliga a repensar la contención estatal.
Durante la entrevista, Álvarez fue tajante al describir el impacto de las políticas económicas nacionales en la tercera edad. “La variable de ajuste terminan siendo las jubilaciones”, aseguró el ministro. En este sentido, explicó que, más allá de la fórmula de movilidad vigente, el bono compensatorio que en su momento llegó a representar más del 30% del haber mínimo hoy se encuentra totalmente congelado desde principios de 2024, lo que genera una brutal “licuación” del poder adquisitivo de los abuelos.
Esta fuerte caída en los ingresos empuja a los jubilados a tomar decisiones drásticas y dolorosas en su día a día. El funcionario provincial detalló que a los adultos mayores se les hace cada vez más cuesta arriba afrontar el pago de los servicios básicos y adquirir alimentos esenciales, cuyos precios volaron muy por encima de la inflación general. “Empiezan a tener que dejar de consumir carnes, lácteos o huevos, e incluso tienen que dejar de comprar medicamentos para tratar de subsistir”, lamentó Álvarez.
Asimismo, el ministro enmarcó esta crisis dentro de lo que considera una estrategia sistemática del Gobierno nacional para “demonizar” a los sectores más vulnerables de la sociedad. Recordó cómo se instaló en la agenda pública el supuesto abuso en el retiro de medicamentos gratuitos o el cuestionamiento a quienes se jubilaron mediante moratorias, utilizándolo como excusa discursiva para luego justificar el recorte y “atacar los derechos que tienen”.
Toda esta apremiante situación decanta directamente en las intendencias pampeanas, a las que Álvarez definió como “la primera trinchera”. Los jefes comunales de las distintas localidades son quienes absorben la demanda urgente de los adultos mayores que no llegan a fin de mes, recibiendo constantes pedidos de ayuda para el pago de boletas de luz y gas, o solicitando asistencia netamente alimentaria.
Finalmente, a este complejo panorama económico se le suma un cambio demográfico histórico en la provincia que obligará a reestructurar los espacios comunitarios. Álvarez reveló que se está registrando por primera vez un quiebre estadístico donde la tasa de mortalidad supera a la de natalidad, proyectado hacia el 2025. Este evidente envejecimiento poblacional enciende las alarmas en el Estado provincial, ya que consolida un escenario futuro con una población mayoritaria que demandará cada vez más servicios, asistencia y políticas públicas de cuidado integral.


