Los cielos limpios y la inmensidad de la llanura pampeana esconden un tesoro que pocos ven a simple vista, pero que maravilla al mundo entero. Matías Tomasello, un astrofotógrafo con casi dos décadas de trayectoria, viaja habitualmente kilómetros desde Buenos Aires hasta la pequeña localidad de Ceballos para capturar imágenes del espacio profundo. Su trabajo, que llegó a ser reconocido por la NASA como foto del día, revela galaxias y nebulosas a millones de años luz de distancia.
“Básicamente es cazar fotones de luz”
Así define Tomasello su pasión. Lejos de ser simplemente apuntar y disparar, la astrofotografía requiere paciencia, precisión y tecnología.
“La astrofotografía es cazar los objetos, cazar fotones de luz que provienen del espacio profundo. Estoy con un equipo de otra calidad, con cámaras refrigeradas que enfrían el chip para bajarle el ruido a la foto”, explicó en diálogo con InfoPico Radio 99.9.
Ese “ruido” es el granulado clásico de las imágenes nocturnas, que se elimina mediante el enfriamiento del sensor y la superposición de múltiples tomas. El proceso es verdaderamente maratónico. Matías junta exposiciones de cinco minutos durante horas, e incluso noches enteras. “Mientras más data juntás, mejor es la foto porque tenés más señal. Hay proyectos de 100 o 200 horas, todo depende del tiempo disponible y las condiciones del cielo”, detalló.
El imán de los cielos pampeanos
La elección de la provincia de La Pampa no es una casualidad. Para los astrofotógrafos, la contaminación lumínica de las grandes ciudades es el peor enemigo. “La Pampa tiene cielos impresionantes por sus grandes extensiones de campo. Lo que buscamos nosotros es eso, estar en el medio de la nada”, confesó.
En Ceballos, muy cerca de Intendente Alvear, Tomasello encontró su base de operaciones ideal gracias al observatorio privado de su amigo y colega, Leo Julio. “Son pueblos chicos sin contaminación lumínica. El cielo se clasifica por clase, y Ceballos es un cielo clase 1, impresionante”, aseguró el fotógrafo, contrastándolo con el cielo “clase 10” típico de una metrópolis.
Desde allí logró capturar maravillas como la galaxia M104, conocida popularmente como la galaxia del Sombrero, ubicada en la constelación de Virgo a unos 20 millones de años luz de la Tierra.
Podes ver imagenes en el sitio Starhunter (www.starhunter.com.ar).

De La Pampa a la NASA y el desierto de Nevada
Aunque Tomasello insiste en que esto es “simplemente un hobby” y no persigue un fin económico, su talento no pasó desapercibido. El año pasado, una de sus capturas fue elegida por la NASA como la mejor foto del día a nivel mundial. “No es la que más me gusta a mí, pero a veces te premian cosas que uno dice ‘tengo fotos mejores’. La verdad que las fotos que hago me gustan todas”, bromeó con humildad.
Actualmente, su pasión lo llevó a cruzar fronteras sin moverse de su casa. Junto a otros colegas argentinos, armó un telescopio remoto en el desierto de Nevada, Estados Unidos, para fotografiar los astros del hemisferio norte. “Ya está funcionando. Hoy en día el software te deja manejar el equipo en forma remota, aunque te demanda horas de sueño porque hay cuatro horas de diferencia y quedás medio zombi”, relató entre risas.
A pesar de que la industria abarató los costos y masificó la actividad en el último tiempo, la astrofotografía de alto nivel sigue requiriendo inversión y, sobre todo, mucha dedicación. “Para mí y para muchos acá en Argentina es un hobby muy demandante, pero mi objetivo principal es divertirme”, concluyó Matías, quien ya planea su próxima visita a Ceballos para la próxima luna nueva, listo para seguir cazando fotones en la inmensidad pampeana.
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