“La testosterona es la nafta de nuestro cuerpo”: el doctor Pablo Dédola sobre la andropausia y sus tratamientos

1 mayo, 2026 a las 11:00
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En una nueva columna médica en los estudios de InfoPico Radio 99.9, el médico urólogo Pablo Dédola, abordó un tema que genera tantas dudas como consultas en los consultorios pampeanos: la andropausia y el déficit de testosterona. Lejos de los tabúes, el especialista detalló los síntomas, las causas y los tratamientos disponibles para recuperar la vitalidad perdida.

“La testosterona es la nafta de nuestro cuerpo”

Con esta contundente metáfora, Dédola graficó la importancia de esta hormona en el organismo masculino. Si bien el declive natural suele comenzar a partir de los 45 años, el médico advirtió que el proceso se puede acelerar drásticamente debido a los malos hábitos. “Empieza en gente sedentaria, con exceso de peso. Ese excedente de kilos hace que se redistribuya la testosterona por otras partes del cuerpo y no llegue a cumplir su función”, explicó.

El sedentarismo, la hipertensión, la diabetes y los problemas de colesterol actúan como un combo que adelanta el reloj biológico. Por el contrario, un estilo de vida activo y saludable permite dilatar la aparición de estos síntomas.

Más allá de la intimidad: humor, sueño y energía

Aunque la consulta suele llegar por la pérdida del apetito sexual o la ausencia de erecciones matinales, el déficit hormonal impacta de lleno en la rutina diaria. El urólogo destacó que la falta de energía y los cambios bruscos de humor son señales de alerta ineludibles.

“Llegás a la noche y estás fusilado, no tenés ganas de hacer nada. También aparece la bipolaridad con respecto al humor; un día estás pum para arriba y al otro no”, detalló Dédola. Además, aclaró que la necesidad repentina de empezar a dormir la siesta suele ser un indicador directo de que el paciente está descansando mal durante la noche por esta misma carencia hormonal.

Del gel diario al “chip sexual”

A la hora de hablar de soluciones, la medicina actual ofrece un abanico de terapias de reemplazo hormonal. “Cuando vos la reponés, pasás a ser ya capitán del equipo, el macho alfa”, bromeó el especialista para ilustrar el cambio radical que experimentan los pacientes al equilibrar sus niveles.

Los tratamientos reconocidos por las sociedades científicas incluyen la aplicación diaria de un gel de testosterona sobre la piel y las inyecciones intramusculares, que pueden aplicarse de forma trimestral. Por otro lado, existen alternativas que ganan terreno en los consultorios, como los famosos pellets o “chips sexuales”. Estos dispositivos se inoculan debajo de la piel y liberan la hormona de manera continua durante un período de hasta nueve meses, dependiendo del peso y la altura del paciente.

Dédola subrayó que los tratamientos tradicionales, como el gel y las inyecciones, están cubiertos por las obras sociales y prepagas, lo que garantiza el acceso a la terapia.

Derribando el mito del cáncer

Uno de los temores más frecuentes es la creencia de que la suplementación con testosterona provoca cáncer de próstata. El médico fue categórico al desmentirlo: “Es seguro y funciona, siempre y cuando el paciente sea estudiado previamente y el tratamiento esté supervisado por un urólogo o un endocrinólogo idóneo”.

El impacto de la terapia es tan notorio que, en casos de déficits leves, los hombres comienzan a sentir más energía a los 20 días. Sin embargo, la función eréctil es lo último en recuperarse, por lo que inicialmente se suele acompañar el proceso con medicación específica para mejorar el flujo sanguíneo hasta que el propio cuerpo recupere su ritmo natural.

“Cuando a vos te cierran el ataúd, te van a cerrar con el miembro parado si sos paciente mío. No lo van a poder cerrar”, concluyó el doctor Dédola con su característico estilo frontal, dejando en claro que la calidad de vida masculina se puede recuperar y mantener sin importar la edad.

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