La profunda crisis económica que atraviesa el país no solo se refleja en los fríos números de la pobreza, sino que está golpeando con crudeza puertas adentro. Gabriela Echegaray, Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de General Pico, advirtió en los micrófonos de InfoPico Radio 99.9 sobre un alarmante aumento de la violencia intrafamiliar e infantil como consecuencia directa de la falta de recursos y la angustia en los hogares.
Lejos de ser una mera estadística, el ajuste y la imposibilidad de cubrir las necesidades básicas están resintiendo fuertemente los vínculos. “La implosión de un vínculo familiar no es solamente el número de la canasta que cierra o no cierra, es la angustia, es el estrés”, explicó Echegaray, dejando en claro que la cartera social hoy debe enfocarse fuertemente en contener la vincularidad.
El municipio ha notado un incremento preocupante en la demanda de sus servicios de atención, tanto para adultos como para menores. Según detalló la funcionaria, cuando las dinámicas familiares se ven atravesadas por la escasez de ingresos, los conflictos internos se multiplican y se complejizan de manera alarmante.
La situación de los más chicos es uno de los puntos más críticos. La Unidad Local encargada de la protección de las infancias se encuentra trabajando a destajo, con guardias permanentes y sin descanso durante los fines de semana. “Son situaciones graves que necesitan equipos trabajando a conciencia permanente; las situaciones de vulnerabilidad en las infancias no se detienen”, remarcó con profunda preocupación.
Echegaray hizo hincapié en que la violencia actual tiene una raíz estructural y económica. “El sistema hoy es violencia. Es violento no llegar a fin de mes, estar angustiado como papá o mamá y no poder brindarle a tus hijos los recursos que necesitan”, reflexionó la Secretaria, visibilizando el dolor psicológico que sufren a diario los vecinos piquenses.
A este complejo panorama se suma el hacinamiento o la reestructuración forzada de los hogares. Ante la imposibilidad de sostener la economía diaria, muchas familias han tenido que volver a convivir bajo el mismo techo, mudándose nuevamente a la casa de los abuelos. Esto genera nuevos focos de tensión intrafamiliar y vulnera la autonomía de los adultos mayores. Frente a esta dura realidad, el Estado local busca no solo asistir en la urgencia, sino brindar un acompañamiento integral para contener los lazos rotos por la crisis.



