Dos padres de La Pampa recibieron condenas de seis meses de prisión en suspenso en causas separadas por golpear a sus hijos, un niño de 11 años y una adolescente de 16. Un factor común en ambos casos fue que las denuncias penales fueron impulsadas por las autoridades de los establecimientos educativos a los que asistían las víctimas.
En General Pico, el juez de audiencia Marcelo Pagano sentenció a un hombre a seis meses de prisión de ejecución condicional y dos años de reglas de conducta. Fue hallado autor de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y amenazas simples contra su hija. La sentencia, dictada tras un juicio oral, determinó que los hechos ocurrieron en la vivienda familiar y se caracterizaron por “el ejercicio reiterado de conductas agresivas físicas y emocionales”.
Durante el proceso judicial se probó que la adolescente sufrió hematomas a causa de los golpes. El magistrado Pagano señaló que “debido al contexto de continua violencia física y verbal en la que la damnificada vivía en el seno familiar, manifestó haber tenido temor por la amenaza recibida por su padre, consistente en decirle que convertiría su vida en un infierno”. La denuncia se originó en el colegio, luego de que la alumna comentara la situación a una autoridad, recibiendo acompañamiento del equipo técnico educativo.
En el juicio declaró la propia víctima, quien al momento de los hechos tenía 16 años. El juez detalló que “los dichos de la damnificada fueron corroborados no solo por (la pareja del imputado), quien fue testigo presencial de los dos hechos de lesiones, sino también por los directivos del colegio”. El fiscal Juan Pellegrino solicitó la pena que finalmente fue impuesta, mientras que el defensor oficial, Guillermo Costantino, adhirió al planteo de la fiscalía. Como parte de la condena condicional, el padre deberá fijar domicilio, someterse al control del Ente de Políticas Socializadoras, no tener contacto con la víctima y realizar un tratamiento psicológico.
Por otro lado, en General Acha, el juez de control Diego Ariel Asin condenó a otro padre a seis meses de prisión en suspenso por lesiones leves agravadas por el vínculo en perjuicio de su hijo de 11 años. La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado, donde el imputado de 37 años admitió su culpabilidad. En esta causa se acreditó que el progenitor agredió físicamente al niño propinándole golpes con un objeto contundente, lesiones que fueron constatadas por un médico.
El acuerdo de juicio abreviado fue suscripto por la fiscala María Virginia Antón, el defensor oficial Federico Ibazetta y el propio imputado, contando con el consentimiento de la madre del niño. Al igual que en el caso de General Pico, la investigación penal se inició a raíz de una denuncia presentada por las autoridades de la escuela a la que concurría la víctima. El condenado deberá cumplir por dos años una serie de reglas de conducta, entre ellas, fijar residencia, someterse al cuidado de un ente estatal, abstenerse de contactar a su hijo salvo un proceso de revinculación supervisado, no consumir estupefacientes ni abusar del alcohol y realizar un tratamiento psicológico.



