El mercado inmobiliario en la ciudad atraviesa una etapa de reacomodamiento. Tras meses de estancamiento, la incipiente baja de tasas bancarias abre una nueva ventana para la compra de propiedades, mientras que el sector de los alquileres respira con una oferta inédita en los últimos años. René Vallejos, referente de Inmobiliaria Gaccio, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y trazó un panorama detallado sobre la situación habitacional local.
El regreso del crédito y el desafío de los precios
Luego de un semestre donde el crédito hipotecario quedó prácticamente nulo, el sector empieza a notar una leve reacción. Los bancos comenzaron a bajar las tasas, que hasta hace poco resultaban absurdas para el bolsillo promedio. Según Vallejos, entidades como el Banco Nación pican en punta con las mejores opciones, seguidas por la banca privada.
Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo el scoring que exigen las entidades financieras. En este sentido, el martillero lanzó un pedido clave para la provincia:
“Ojalá el Banco de La Pampa lance un crédito hipotecario. Hay mucho empleado público que podría tener acceso tranquilamente y eso generaría que mucha gente pueda llegar a su propia casa o departamento”
Por el lado de la oferta, General Pico muestra una gran cantidad de carteles de venta, especialmente en el casco céntrico. Vallejos advirtió que muchas propiedades no se venden porque mantienen tasaciones irreales. “Cuando la propiedad se pone a valor de mercado, nosotros la vendemos entre uno y tres meses”, aseguró. Además, remarcó que hoy en día la casa usada quedó a un valor relativamente bajo en comparación con lo que cuesta construir desde cero en dólares.
El éxodo del centro hacia los barrios
Consultado sobre la cantidad de viviendas a la venta en pleno centro de la ciudad, el especialista explicó que responde a un cambio de época y de necesidades. Las propiedades céntricas suelen tener entre 70 y 100 años de antigüedad, con dimensiones que ya no se adaptan a las familias actuales, sobre todo cuando los hijos se independizan.
Frente a esto, los vecinos de Pico eligen cada vez más alejarse del ruido. Zonas como el Norte, Pueblo Nuevo o la zona Sur se convirtieron en los destinos predilectos para quienes buscan mayor tranquilidad y espacios verdes.
Terrenos: oficios en alza y la barrera salarial para los jóvenes
El acceso a la tierra propia es uno de los puntos más críticos. Las inmobiliarias ofrecen loteos con cuotas que oscilan entre los 100 y 500 dólares mensuales. Al cruzar estos valores con los ingresos promedios, la realidad golpea duro a las nuevas generaciones.
“Te voy a decir una realidad: el 70% de los chicos jóvenes no pueden comprarse nada en Pico. Los sueldos están muy bajos”
Vallejos graficó esta situación con crudeza, pero también marcó un contraste interesante. Quienes sí están logrando acceder a la compra de terrenos son los trabajadores independientes con oficios. “Un plomero o un electricista que trabaja muy bien gana otro tipo de dinero y no depende de un sueldo fijo; a esa gente le estamos vendiendo terrenos”, detalló. Para el resto de los jóvenes, el sueño del lote propio suele depender de la ayuda familiar, donde los padres terminan aportando el anticipo del 30% o colaborando fuertemente con las cuotas.
Alquileres: boom de oferta y el peso en el bolsillo
El panorama de los alquileres dio un giro de 180 grados. Lejos quedaron aquellos días de hace dos años donde una propiedad se alquilaba en 15 minutos y ni siquiera llegaba a publicarse. Hoy, la flexibilización en los tiempos de los contratos generó una inyección masiva de inmuebles al mercado.
“El inquilino ya elige, negocia el precio o dice ‘no me gusta, espero que aparezca otro'”, comentó Vallejos. No obstante, la abundancia de opciones choca contra el poder adquisitivo. Un alquiler promedio ronda los 500 o 600 mil pesos, llevándose en muchos casos la mitad del sueldo de un trabajador.
Esta relación de precios, explicó el referente de Inmobiliaria Gaccio, se debe a que los propietarios buscan mantener una rentabilidad mínima del 5% anual sobre el valor de la propiedad. “Ese porcentaje, frente a lo que representa un sueldo hoy, parece alto, pero históricamente los sueldos en nuestro país han sido bajos”, concluyó.

