Un dato contundente enciende las alarmas en el sistema sanitario provincial: las atenciones en las guardias de salud mental de La Pampa pegaron un salto del 80% desde la llegada de la pandemia. Así lo confirmó el subsecretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Malga, en una reciente entrevista con InfoPico Radio 99.9, donde desglosó los motivos y el impacto de este drástico incremento.
Según detalló el funcionario provincial, la alarmante cifra surge de una comparación estadística directa entre las prestaciones brindadas en el año 2019, previo a la irrupción del COVID-19, y los registros de 2025. Este aumento del 80% se concentra de manera específica en los tres servicios de guardia interdisciplinaria de salud mental que tiene la provincia, ubicados en el Hospital Gobernador Centeno, el Hospital Lucio Molas y el Hospital Padre Buodo.
Malga aclaró que estas guardias no solo atienden a los vecinos de su localidad, sino que funcionan como centros de derivación que absorben la demanda de inmensas zonas sanitarias. A modo de ejemplo, el servicio del Gobernador Centeno recibe urgencias de toda la franja norte provincial, abarcando desde Rancul hasta Quemú, lo que explica el enorme caudal de pacientes que hoy recae sobre el sistema público.
Al analizar los factores que impulsaron esta explosión en las consultas de urgencia, el subsecretario apuntó a un combo que entrelaza las secuelas del aislamiento con la actual crisis económica. Por un lado, el “saldo” que dejó la pandemia tras la abrupta suspensión de las rutinas y la socialización alteró severamente la salud mental, golpeando de lleno a las poblaciones más vulnerables, como las infancias, los adolescentes y las personas con discapacidad.
A este escenario clínico se le suma una variable netamente económica: la migración masiva de pacientes del sector privado al hospital público. “Vemos cómo muchísimas personas que han tenido que abandonar su medicina prepaga por los altos costos o los coseguros vienen a atenderse al sistema público de salud”, explicó Malga. Esta caída del poder adquisitivo empujó a miles de pampeanos a depender exclusivamente del Estado, recargando fuertemente la demanda en las guardias.
No obstante, a pesar del duro panorama que exponen los números, el subsecretario remarcó que este 80% de incremento estadístico también es el reflejo de un sistema sanitario que logró ensanchar su red de contención. “Cuando decimos que crecimos en porcentajes importantes en la atención por guardia, estamos hablando de que crecimos en la respuesta, no solamente en que tenemos más demanda. Hay una decisión de seguir profundizando la asistencia para hacerle frente a esta situación”, concluyó.

