El río Colorado, más que una frontera natural, se ha convertido en la columna vertebral de una emergente región turística en el sur de La Pampa. Históricamente considerada una zona de paso hacia la Patagonia, el área conocida como “Descubriendo El Colorado” se consolida como un destino con identidad propia, ofreciendo un oasis de contrastes que abarca desde desiertos salineros y bardas milenarias hasta viñedos de vanguardia.
El recorrido puede comenzar en 25 de Mayo, la Capital Provincial de la Alfalfa y el Petróleo. Esta localidad, fundada en un valle irrigado por el río, combina la producción agrícola con el turismo de aventura, ofreciendo la posibilidad de practicar parapente y kayak. Su principal atractivo, sin embargo, reside en su riqueza paleontológica, que se puede explorar en el Museo Geominero “Don José Cholino” y el Parque Cretácico, donde se conservan fósiles de millones de años de antigüedad.
Siguiendo el curso del río se llega a Villa Casa de Piedra, la localidad más joven de Argentina, fundada en 2006. Este destino se presenta como un refugio de paz, con una costa que regala los atardeceres más largos de la provincia. Su propuesta única combina senderos que revelan restos arqueológicos de los primeros habitantes de La Pampa con el desarrollo de viñedos que producen algunos de los mejores vinos pampeanos, como el Malbec.
Más adelante, Gobernador Duval se destaca como un modelo de desarrollo local. El protagonismo absoluto lo tiene la Bodega Lejanía, un emprendimiento municipal que ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales. La experiencia se completa con una visita a la Chacra Fincas de Duval, un paseo agroindustrial para conocer el proceso de elaboración de conservas, y el Balneario “Carlos Grazide”, un espacio de conexión con la naturaleza y la comunidad.
Para los amantes del ecoturismo, la Reserva Pichi Mahuida ofrece más de 4.000 hectáreas de naturaleza virgen. Es el hogar de especies nativas como el sauce criollo y el caldén, y refugio de animales en peligro como el águila coronada y el cardenal amarillo. Sus senderos de media y alta dificultad y la posibilidad de acampar bajo las estrellas la convierten en una experiencia de desconexión total.
El circuito culmina en La Adela, una comarca ideal para la práctica de kayak, stand up paddle, senderismo guiado y observación de aves. Su punto más destacado es el Balcón de la Comarca, un mirador interprovincial con imponentes vistas del valle. Además, La Adela ofrece experiencias atípicas como “Apicultor por un día”, visitas a la Salina de Anzoátegui, la celebración de la Fiesta Provincial de la Barda y una variada oferta de terapias alternativas y de bienestar para un relax profundo.




























