En el marco de la conmemoración del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, la decana de la Facultad de Ciencias Humanas, Beatriz Cossio, reflexionó sobre el rol de la universidad pública en la necesidad de renovar el compromiso con este proceso histórico. En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, destacó que las enseñanzas de la historia deben transformarse en prácticas y valores para las futuras generaciones, subrayando la responsabilidad de la institución en la transmisión de la memoria y la construcción de la justicia.
Cossio remarcó la importancia de la fecha en un contexto particular, mencionando el desfinanciamiento del sistema universitario y científico, así como “el descreimiento que han generado sobre las ciencias sociales y las humanidades”. Recordó que la Universidad Nacional de la Pampa y la Facultad de Ciencias Humanas “sufrieron las consecuencias severas de la dictadura cívico-militar con el cierre de institutos, de proyectos de investigación, profesoras y profesores prescindidos”. Por ello, consideró que “a 50 años de ese acontecimiento histórico tan terrible, Nunca Más; y el sostenimiento del proceso democrático se torna imprescindible abordar y reflexionar en toda la comunidad de la facultad”.
Para materializar este compromiso, la decana informó que se han programado numerosas actividades en las sedes de Santa Rosa y General Pico. La agenda incluye paneles, muestras artísticas y el uso de símbolos como los pañuelos, que “van a estar en cada aula con fotos también de pampeanas y pampeanos desaparecidos, como una manera de poder recuperar ese compromiso que tenemos con el sostenimiento de la democracia”. Estas iniciativas se organizaron de manera articulada con distintos claustros, centros de estudiantes, organizaciones sociales y sindicatos.
Al analizar la relación entre los derechos humanos y la vida universitaria, Cossio afirmó que ambos son derechos universales. Definió a los derechos humanos como “el Marco general que enmarca a todos los derechos que puede tener la ciudadanía”, incluyendo la Educación Sexual Integral, la inclusión educativa y el derecho a un ambiente sano, todos ellos parte de la formación integral que debe brindar la universidad.
La decana enfatizó que la principal enseñanza de la historia es “entender de que esas situaciones no vuelvan a suceder nunca más. Por eso el Nunca Más siempre está presente”. En este sentido, el aporte fundamental de la facultad es “sostener el proceso de Memoria, Verdad y Justicia y que Nunca Más vuelvan a suceder esas atrocidades”. Para Cossio, la consolidación de una cultura democrática se logra a través del trabajo con “el diálogo permanente, con la construcción de consensos, con la pluralidad de ideas, pero con la convicción firme de los principios fundamentales que sostienen el funcionamiento de nuestras instituciones públicas”.


