El vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Lubricantes de La Pampa (CECLA), Roberto Martínez, trazó un panorama sobre la actualidad del sector, atravesado por la volatilidad de los precios internacionales y una marcada retracción en el consumo a nivel nacional. En diálogo con InfoPico Radio 99.9 desde Realicó, el dirigente advirtió sobre el impacto económico en las estaciones de servicio, aunque destacó que el empuje del campo pampeano logra amortiguar el golpe en la provincia.
La volatilidad del crudo y el impacto en los surtidores
La escalada de conflictos bélicos a nivel internacional generó un fuerte sacudón en el valor del barril de crudo, el principal componente del combustible. Martínez fue claro al desligar a los estacioneros de los incrementos:
“Nosotros no somos formadores de precios, en las pizarras solamente están los valores que ponen las petroleras”
.
El dirigente detalló que el barril pasó de rondar los 57 dólares a tocar picos de 118, para luego estabilizarse cerca de los 98 dólares. Esta inestabilidad mundial se traduce inevitablemente en ajustes locales. Si bien YPF intenta moderar las subas para no golpear bruscamente el bolsillo, Martínez confirmó que durante los primeros días de marzo hubo un ajuste general del 1 al 2%. Sin embargo, el sector agropecuario ya sufrió un impacto mayor, con incrementos que rondan entre el 7 y el 8% en lo que va del mes.
Caída del consumo y el auto en el garaje
Uno de los datos más alarmantes que dejó la entrevista es la baja sostenida en las ventas a nivel país. Según precisó el vicepresidente de CECLA, la demanda cayó entre un 7 y un 8% en comparación con los volúmenes históricos para la misma época del año.
Esta situación pone contra las cuerdas la rentabilidad de los negocios. “Las estructuras de las estaciones están armadas para la venta que veníamos teniendo tradicionalmente. Al ver que el volumen no se recupera, estamos viendo que podemos tener algún problema de reestructuración”, alertó.
El factor principal de esta merma es la pérdida de poder adquisitivo del asalariado. “La gente está guardando el auto”, graficó Martínez. “No llegan a fin de mes y lo primero que recortan es el vehículo, que tiene un montón de costos fijos como el seguro y la patente. Hoy apenas llegan a cubrir los gastos básicos de movilidad”.
El campo, el gran salvavidas de La Pampa
A pesar del complejo escenario nacional, la provincia de La Pampa respira un aire distinto gracias a su perfil productivo. La inminente llegada de la cosecha gruesa inyecta movimiento en las rutas y los surtidores locales, marcando un fuerte contraste con la realidad de otras regiones.
“Gracias a Dios estamos en una provincia productiva donde el agro mueve permanentemente. Te mueve el transporte, la maquinaria y toda la economía”
, celebró Martínez.
Las recientes lluvias y la posterior salida del sol ya activaron el trabajo en los campos pampeanos. “Los tractores y las cosechadoras empezaron a andar. Es incipiente, ahora estamos con el girasol y dentro de poco comenzamos con el maíz, pero vemos para la provincia una linda cosecha. En ese sentido, en La Pampa estamos un poquito más tranquilos”, concluyó.

