Tras una tensa reunión paritaria que culminó sin acuerdo, el gremio docente UTELPA ratificó su adhesión al paro nacional convocado por CTERA para el próximo 2 de marzo, por lo que no iniciarán las clases en la fecha prevista. La decisión llega luego de que el sindicato rechazara la oferta del Gobierno provincial y se retirara de la mesa de negociación, una acción que desde el Ejecutivo calificaron de "abrupta".
Claudia Calderón, vocera de UTELPA, explicó en los micrófonos de InfoPico Radio 99.9 que la medida de fuerza no es aislada, sino que responde a un contexto de asfixia financiera. "Hay un fuerte desmantelamiento del sistema educativo federal y eso hace que nuestra provincia se encuentre hoy en esta situación", aseguró, señalando que los salarios docentes han quedado "a merced de la capacidad recaudatoria individual de cada provincia" ante el recorte de fondos nacionales.
Los números de la discordia
El conflicto local se profundizó al analizar la propuesta salarial. Según detalló Calderón, el Ministerio de Educación ofreció una cláusula de actualización automática (gatillo) trimestral basada en el IPC, sumada a un monto fijo de 50.000 pesos por agente o, en una segunda alternativa, un 2% por encima de la inflación.
Para el gremio, la oferta resultó insuficiente. El principal punto de fricción radica en que, al ser sumas remunerativas, sufren los descuentos de ley (obra social, jubilación), lo que achica considerablemente el monto que llega al bolsillo del trabajador. "Nosotros planteamos en la mesa la necesidad mínima de que los docentes tengan de bolsillo 1.200.000 pesos", enfatizó la dirigente, tomando como referencia la canasta básica para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
"Ese juego de poder que se ejerce sobre los gobiernos provinciales tiene un impacto directo sobre la clase trabajadora, nos deja atados de pies y manos para la discusión salarial."
La negociación se rompió cuando el Ejecutivo propuso un cuarto intermedio hasta el 4 de marzo. UTELPA solicitó tiempo para consultar a sus bases mediante un plenario urgente de secretarios generales, pero al no garantizarse las condiciones para esa espera, la paritaria se dio por cerrada.
El impacto social en las aulas
Más allá de lo salarial, Calderón trazó un panorama preocupante sobre cómo la crisis económica nacional repercute en las escuelas de La Pampa, mencionando específicamente la situación de los despidos en el sector privado, como los ocurridos en los frigoríficos locales.
"Esa pérdida de puestos de trabajo repercute en la vida cotidiana de nuestros estudiantes. Seguramente tenemos alumnos cuyos papás trabajaban en el frigorífico y hoy no tienen trabajo", lamentó la vocera. Para el gremio, la escuela termina absorbiendo esa presión social, obligando a los docentes a realizar un trabajo de contención que excede lo pedagógico.
De cara al futuro inmediato, el gremio se concentrará en "demostrar fuerza en las calles" durante la jornada del 2 de marzo, advirtiendo además sobre el riesgo latente que corre la caja jubilatoria provincial si continúan las políticas de ajuste nacional. "Lo que nos va a pasar a nosotros es, más tarde o más temprano, lo mismo que en otras provincias: perder la caja jubilatoria", concluyó Calderón.

