Christian Rosso, referente del Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (Sitep), analizó el impacto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno Nacional. Desde el espacio multisectorial de General Pico, aseguran que la normativa limita el derecho a huelga y consolida la pérdida de derechos históricos.
Luego de la media sanción en el Senado de la Nación de la Ley Bases, las repercusiones continúan en la provincia de La Pampa. En diálogo con INFOPICO RADIO 99.9, Christian Rosso, integrante de Sitep, se refirió a las manifestaciones realizadas en General Pico y ofreció una mirada crítica sobre el articulado que ahora deberá ser revisado por la Cámara de Diputados.
Rosso, quien participó activamente de la protesta local junto a diversas organizaciones sociales y políticas, sostuvo que la oposición a estas medidas es una cuestión de coherencia: “Nos hemos opuesto siempre a las políticas de ajuste, incluso con gobiernos de otro signo político. Otra vez el ajuste recae sobre los sectores de siempre: los trabajadores y los jubilados”.
Legalizar la precarización
Para el referente sindical, el nudo del problema no reside en una supuesta modernización, sino en el blanqueo de condiciones laborales desfavorables. “Esta reforma no hace más que cristalizar y legalizar una situación de hecho que ya era muy mala en el aspecto laboral”, afirmó.
Según Rosso, “ni siquiera los defensores del gobierno nacional piensan que va a crear empleo”. En su análisis, el nuevo esquema, que incluye sistemas de fondo de cese y cambios en el monotributo, implica una pérdida directa de derechos en aspectos claves como indemnizaciones, vacaciones y horas extras.
El derecho a huelga, en la mira
Uno de los puntos que mayor preocupación genera en el sector gremial es la declaración de diversas actividades como “esenciales”, lo cual, según Rosso, busca “condicionar fuertemente la protesta”.
“Esto limita el ejercicio del derecho de huelga y las asambleas en los lugares de trabajo, que son las herramientas que tiene el trabajador para poder ‘pulsear’ mejores condiciones con cualquier patronal”, explicó el docente, advirtiendo que, aunque exista un estatuto docente provincial, la Ley de Contrato de Trabajo nacional termina condicionando todo el espectro laboral.
Críticas a la dirigencia política y sindical
Rosso no ahorró críticas hacia la clase política y la cúpula de la CGT. Lamentó la actuación de gobernadores, tanto radicales como peronistas, a quienes acusó de “negociar su supervivencia política” sin atender las consecuencias de la ley. Asimismo, apuntó contra la “burocracia sindical” de la CGT nacional por no convocar a medidas más contundentes, priorizando “mantener las cajas”.
Finalmente, el dirigente trazó un paralelismo histórico con la época del menemismo y el gobierno de la Alianza, recordando la “Ley Banelco”. “Claramente, estamos en una situación de derrota y pérdida de derechos, pero las disputas continúan. Si la estructura de la CGT no funciona, en otros momentos supimos dar saltos de organización”, concluyó, dejando la puerta abierta a la reconfiguración de la lucha sindical.

