La situación laboral en el norte de La Pampa atraviesa horas críticas. Javier Thomsen, delegado de Relaciones Laborales en General Pico, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y brindó un panorama detallado sobre el conflicto que mantiene en vilo a casi doscientas familias tras las cesantías en el Frigorífico Pico. Según el funcionario, el escenario es complejo y las notificaciones de despido ya han comenzado a llegar a los hogares de los trabajadores.
El conflicto se enmarca en un Procedimiento Preventivo de Crisis presentado de manera conjunta por la empresa y el Sindicato de la Carne. Los argumentos esgrimidos por la firma incluyen la devaluación de diciembre de 2023, la caída de convenios de exportación con China y la baja del consumo interno. “Del total de 582 trabajadores que figuran en el convenio, un número cercano a los 200 es lo que ha llegado en telegramas de cesantías”, precisó Thomsen.
“Así sean uno o ciento cincuenta, siempre golpea que una persona pierda el laburo. El golpe es fuerte, y más en estos tipos de trabajo donde no tenés una salida directa”, expresó el delegado.
El impacto demográfico de la medida es significativo para la región. Según las estimaciones de la delegación, de los afectados, aproximadamente 150 residen en General Pico, alrededor de 30 en Trenel y unos 8 en la localidad de Arata. Thomsen aclaró que, aunque la planta operativa principal está en Trenel, la mayoría del personal se trasladaba diariamente desde Pico.
Indemnizaciones y posibles juicios
Los despidos fueron notificados bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla indemnizaciones reducidas (generalmente al 50%) en casos de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo no imputable al empleador. Sin embargo, esto ha generado incertidumbre entre los empleados.
“La gente viene con el telegrama y pregunta cuánto le corresponde. Algunos dicen ‘veo si cobro esa plata y después inicio juicio por el resto’, y otros directamente deciden ir a juicio por el total”, explicó Thomsen. Los plazos para los depósitos de las liquidaciones ofrecidas por la empresa vencen en estas horas, lo que definirá los próximos pasos legales de muchos operarios.
Además, el delegado mencionó que durante enero, la empresa abonó una suma extraordinaria no remunerativa de 500 mil pesos a todo el personal, como parte de las medidas paliativas previas al desenlace actual.
El panorama general en otros rubros
Más allá del conflicto de la carne, Thomsen analizó la situación general del empleo en la ciudad. La delegación cerró el año pasado con 660 expedientes tramitados, y el promedio se mantiene estable en unos 50 o 60 expedientes mensuales.
Entre los sectores con mayor movimiento y rotación, el funcionario destacó:
- Casas particulares: Hay una alta demanda y rotación en tareas de cuidado de personas mayores y servicio doméstico.
- Trabajadores rurales: Un rubro que se mueve permanentemente.
- Comercio y Construcción: Sectores que fluctúan constantemente con aperturas, cierres y la finalización de obras privadas.
Por último, sobre el futuro del frigorífico, Thomsen deslizó que existen rumores sobre terceros interesados en hacerse cargo de la planta para ponerla nuevamente en marcha, aunque por el momento la prioridad es resolver la situación de los trabajadores cesanteados.

