La inmensidad de los cielos patagónicos suele regalar postales inolvidables, pero en ocasiones, lo que se observa desafía toda lógica y comprensión. El pasado domingo, un fenómeno inusual sorprendió a una familia que transitaba la ruta de regreso desde Bariloche hacia Junín de los Andes. Lo que comenzó como un viaje habitual, se transformó en una experiencia desconcertante cuando avistaron luces y formas extrañas en el firmamento, reavivando el eterno debate sobre la vida extraterrestre y los objetos voladores no identificados (OVNIs) en la región.
El suceso tuvo lugar específicamente en la zona de Cerrito Piñón, un punto geográfico emblemático de la provincia de Neuquén. Andrea Viviana García, vecina de la localidad, compartió en sus redes sociales un video que rápidamente captó la atención de la comunidad. En las imágenes se observa un fenómeno atmosférico o lumínico que muchos no dudaron en calificar como un OVNI. Sin embargo, lo que otorga mayor relevancia al caso es que Andrea no fue la única testigo: otra usuaria, Nahir Navarro, registró un evento similar prácticamente a la misma hora desde la zona del puente de La Rinconada, captando una figura que asemejaba al clásico “platillo volador”.
Relato de una experiencia inexplicable
El avistamiento ocurrió alrededor de las 23 horas del domingo 1 de febrero, sobre la Ruta 234. Según el testimonio brindado, el grupo familiar se detuvo en la banquina a la altura del Cerrito Piñón para aguardar a una amiga que viajaba en otro vehículo y se había retrasado. Fue en ese instante de espera y silencio en la ruta cuando notaron una anomalía en el cielo.
Andrea describió con precisión lo que sus ojos veían: una nube gris que realizaba movimientos circulares y exhibía colores inusuales, reflejándose sobre otra formación nubosa blanca y alargada. “La nube gris era impresionante, con colores que giraban y se reflejaban en una nube blanca larga que estaba al lado”, relató la mujer, aún conmocionada por el contexto que definió como “muy loco” y algo “nunca visto antes”.
Testigos y registros del fenómeno
La familia de Andrea es muy conocida en Junín de los Andes; ella se desempeña como administrativa en el área de recupero financiero del hospital local, mientras que su esposo, Martín Flores, trabaja en el CEF 8. Fue su hijo Thomás, estudiante en Córdoba, quien tuvo la lucidez de grabar el video que hoy circula en las redes y medios regionales. En el registro se aprecia la dinámica de las luces y las nubes, descartando, según los protagonistas, que se tratara de algo convencional.
Ante la repercusión del caso, surgieron diversas teorías para intentar explicar lo sucedido. Una de las especulaciones sugería que las luces podrían provenir de un evento con láseres que se desarrollaba en el Golf Club de San Martín de los Andes. No obstante, los testigos desestimaron esta posibilidad categóricamente. “La distancia era demasiado extensa para que el láser pudiera haber llegado hasta allí y de esa manera circular”, argumentó Andrea, sosteniendo que lo avistado no correspondía a tecnología de entretenimiento conocida.
Una zona de misterios recurrentes
No es la primera vez que la comarca andina de Junín y San Martín de los Andes se convierte en escenario de este tipo de reportes. De acuerdo a relevamientos de medios locales como LM Neuquén, los avistamientos son un tema recurrente entre los vecinos de la zona. Las interrogantes sobre si se trata de fenómenos meteorológicos poco frecuentes, satélites o efectivamente naves de origen desconocido, permanecen abiertas.
La familia decidió hacer pública su experiencia con el objetivo de compartir lo vivido, más allá del temor al ridículo. “No queremos que piensen que estamos locos, pero sí queremos que sepan que vimos algo increíble. La verdad es que fue una experiencia que nunca olvidaremos”, expresó Andrea. Al momento, la naturaleza exacta del fenómeno en el Cerro Piñón continúa siendo un misterio, sumando un nuevo capítulo a las leyendas urbanas de la Patagonia.



