En el marco de la compleja situación que atraviesa la Patagonia debido a los incendios forestales y las recientes medidas adoptadas por el Gobierno Nacional, Ariel Alejo, presidente de la Federación de Asociaciones de Cuerpos de Bomberos Voluntarios de la provincia de La Pampa, dialogó con Mauro Monteiro en Radio Kermés. Durante la entrevista, el referente pampeano aclaró el panorama respecto a los recursos económicos que reciben las instituciones y describió la difícil realidad financiera que enfrentan para equipar a los servidores públicos.
Aclaración sobre los fondos nacionales
Alejo enfatizó la necesidad de distinguir dos medidas recientes que suelen prestarse a confusión. Por un lado, se encuentra el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que declara la emergencia ígnea, una respuesta al reclamo de los gobernadores patagónicos ante el avance del fuego. Por otro lado, está la resolución que habilita el pago del Subsidio Nacional, amparado por la Ley 25.054.
“No hubo ningún aporte extraordinario hacia el sistema de bomberos voluntarios, fue un aporte que se hizo como la ley lo marca. Se cumplió nada más ni nada menos con lo que dice la ley”, explicó Alejo. Este subsidio se financia con el cinco por mil de las pólizas de seguro (exceptuando las de vida) que abonan los ciudadanos. Según detalló, existía una deuda correspondiente al remanente del año anterior que no se había liquidado, la cual se suma ahora a la asignación correspondiente al nuevo periodo.
Costos millonarios para el equipamiento
Uno de los puntos más críticos abordados durante la charla fue el elevado costo de los insumos necesarios para garantizar la seguridad de los bomberos. Alejo brindó cifras contundentes que grafican la desproporción entre los ingresos y los gastos: “Para vestir a un bombero, a una asociación le cuesta 15 millones de pesos. Esto incluye botas, traje forestal, traje estructural y casco”.
Asimismo, ejemplificó que una autobomba tiene un valor de mercado que oscila entre los 90 y 110 millones de pesos, cifras que muchas veces superan o consumen la totalidad del subsidio anual que recibe un cuartel. “Si tenés que manejarte con 60 millones de pesos a lo largo de todo el año, tenés que ajustarte mucho. Pero si mañana tenés una quema grande y no tenés los equipos en condiciones, no podés salir a apagar un incendio”, advirtió el presidente de la Federación.
La realidad operativa en La Pampa
Respecto a la operatividad en la provincia, Alejo destacó que los cuarteles de La Pampa son “subsidio dependientes”. Aclaró que, aunque se realicen rifas o cenas para recaudar fondos, es imposible sostener el funcionamiento de una institución y el mantenimiento de los vehículos sin el aporte estatal en tiempo y forma.
Actualmente, la provincia cuenta con aproximadamente 800 bomberos voluntarios, con una mayor concentración en la zona norte debido a la densidad poblacional. Alejo resaltó el trabajo coordinado con Defensa Civil, especialmente cuando los bomberos deben salir de su jurisdicción para combatir incendios en otras localidades, momento en el cual la provincia cubre gastos de logística y viandas.
“El bombero lo hace con gusto y espera el llamado para salir a colaborar, pero necesitamos que los recursos lleguen para que no corra riesgo la operatividad”, concluyó Alejo, poniendo en valor el compromiso de los hombres y mujeres que integran el sistema provincial.

