El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, dialogó con InfoPico Radio 99.9 y trazó un panorama sombrío para el inicio de este 2026. Con una gestión marcada por la escasez de recursos y la paralización de la obra pública, el jefe comunal no ocultó su preocupación por el impacto social que genera la crisis económica en la localidad, agravada por la situación del frigorífico local.
Lorenzo confirmó que el municipio pudo cumplir con el pago de sueldos y aguinaldos, pero reconoció que fue imposible otorgar un bono de fin de año. La caída en la recaudación y el recorte en la coparticipación han dejado las arcas municipales al límite.
“No pudimos dar bono. Los recursos son mucho más escasos, los repuestos para mantener el parque automotor son muy costosos y la coparticipación se achicó. Es muy difícil equiparar los gastos con los ingresos”, explicó el intendente.
La incertidumbre del frigorífico
Uno de los puntos neurálgicos de la economía trenelense es su planta frigorífica, que emplea a cerca de 300 personas. Actualmente, la empresa atraviesa un momento complejo que repercute directamente en el comercio local. Según Lorenzo, aunque hay optimismo sobre una reactivación para los primeros días de febrero, el golpe al bolsillo de los trabajadores ya se siente.
“Un empleado que cobraba un millón y medio, ahora va a cobrar quinientos mil pesos. Esa gente paga alquiler, luz y tiene que comer. Están buscando changas, pero la construcción está quieta y no hay muchas opciones”, detalló Lorenzo, anticipando que esta merma en los salarios afectará la recaudación municipal y la capacidad de pago de servicios básicos como la luz.
Salud y obra pública: un escenario de retroceso
El intendente, que lleva años en la gestión pública pasando por distintas áreas, aseguró que la situación actual no tiene precedentes en su experiencia. Hizo hincapié en el deterioro de la cobertura social, citando el caso de jubilados con PAMI que deben afrontar copagos inalcanzables para sus haberes.
En materia de infraestructura, el panorama es de estancamiento. Si bien se están terminando seis viviendas del Plan Mi Casa, Lorenzo lamentó la pérdida de proyectos nacionales que ya estaban listos para ejecutarse, como una guardería, jardines y asfalto. “Perdí un montón de obras con el cambio de gobierno nacional. Ya pierdo las esperanzas de recuperarlas en mi gestión; ahora vamos a tratar de mantener lo que tenemos, como el parque estadio y el hogar de ancianos”, se sinceró.
“Un parate tremendo”
Para graficar la inactividad comercial y el clima que se vive en el pueblo, Lorenzo utilizó una imagen contundente sobre la baja circulación y el consumo deprimido, afectado también por el cambio de hábitos hacia compras digitales que restan ventas a los comercios locales.
“Hoy día a la tardecita te podés sentar en el medio de la calle y no es raro que no pase ningún coche. Hay un parate tremendo”, concluyó.


